Ahora, en la mira del Gobierno libertario
Juegos Evita: historia de
la primera experiencia del deporte social en América
El gobierno decidió
desmantelar con la quita del 70% de su presupuesto. Una medida en sintonÃa con
la primera vez en la que fueron prohÃbidos, tras el golpe de Estado de 1955.
31 de mayo de 2024 - 00:01
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El gobierno amenazó además
con modificarles el nombre. Imagen: Somos Télam
Los Juegos
Evita están por transformarse en un significante vacÃo. PasarÃan de
ser la primera experiencia masiva de deporte social en América a
los torneos del sálvese quien pueda. El gobierno los desfinanciará y
queda por verse si les modificará el nombre. De consumarse, serÃa
la sublimación del espÃritu depredador del gobierno de Javier
Milei contra una vieja manifestación pública de polÃticas de
Estado. El autor directo de esta medida es el
ex piloto de competencias en lancha y actual secretario del área, Daniel
Scioli. Un funcionario multipropósito que no tiene
problemas de identidad partidaria. Siempre queda de pie haciendo
reverencias a cualquier fuerza que llega a la Casa Rosada.
Eduardo Archetti, referente insoslayable de
los estudios sociales sobre el deporte, sostenÃa sobre aquel perÃodo entre 1945
y 1955 cuando floreció una nueva cultura que incluÃa, con los Evita como
emblema: “Esos diez años fueron ejemplares y no hubo, posteriormente, otros
intentos sistemáticos de vincular al deporte con la Nación a través de
polÃticas estatales claras y articuladas”.
Esa relación simbiótica
entre las dos primeras presidencias de Perón y la educación fÃsica, la
recreación y el deporte dejó marcas en el cuerpo social. La
autodenominada Revolución Libertadora, redefinida por Rodolfo
Walsh como "Fusiladora", atacó al deporte como empieza a
hacerlo ahora el gobierno de Milei. En los dÃas que siguieron al cruento golpe
de Estado del ’55, se prohibieron los Juegos Evita, se persiguió a
los atletas identificados con el peronismo y hasta se creó una
comisión investigadora -que llevaba el número 49– para dañar sus reputaciones.
Basta con un ejemplo: los campeones mundiales de básquetbol de 1950 fueron
sancionados de por vida en 1957 por violar el Código del Aficionado bajo la
acusación de haber recibido dádivas y pasó a considerárselos profesionales. Omar
Monza, uno de aquellos jugadores, dijo una vez: “Nuestro gran pecado fue
ganar el Mundial”.
Los Juegos que ahora
decidió desmantelar el gobierno ultraderechista con la quita del 70 por
ciento de su presupuesto, tienen una historia que ha quedado reflejada para
siempre en el imaginario social como sÃmbolo de un deporte para todos y todas.
Un derecho humano, como lo sostiene la Carta del Comité OlÃmpico Internacional
(COI).
El 19 de junio de 1948 se
creó la Fundación de Ayuda Social MarÃa Eva Duarte de Perón que
dos años después abreviarÃa su nombre: Fundación Eva Perón. Una institución
privada establecida por el decreto 20.564, que promovió una formidable
maquinaria de asistencia social. Su objetivo, según el BoletÃn Oficial del 17 de
julio de 1948 era “satisfacer las necesidades esenciales para una vida
digna de las clases sociales menos favorecidas”.
En ese contexto, el origen
de los Juegos se atribuye a la idea que le acercaron a Evita dos periodistas
deportivos: Eduardo Lalo Pellicciari y Emilio Rubio.
La propuesta que le hicieron consistÃa en organizar un torneo de fútbol
infantil, pero en escenarios hasta ese momento inaccesibles para
los niños de familias pobres y sobre todo del interior del paÃs:
varios estadios de los clubes de Primera División. La primera final de los
Evita se jugó en el de San Lorenzo de Almagro el 30 de enero de 1949.
En 1950, con letra y música
de Rodolfo Sciammarella y Carlos Petit, y en la voz de Luis Aguilé, fue
grabada la canción de los Juegos. Sus estrofas expresan el
significado de un evento deportivo que perdura en la memoria colectiva: “A
Evita le debemos nuestro club/Por eso le guardamos gratitud/Cumplimos los
ideales, cumplimos la misión/de la Nueva Argentina, de Evita y de Perón…”
En el libro Peronismo
y Deporte II, del periodista y escritor Osvaldo Jara, señala: “Para
estos campeonatos se instauró la realización obligatoria de exámenes
médicos para asegurar la salud de los participantes que recibÃan una
libreta sanitaria en donde se certificaba su aptitud fÃsica”.
Cuando se inauguraron, los
Evita se realizaron solo en la Capital Federal y su periferia, pero se
trasladaron en los años siguientes a las provincias del interior. Al fútbol que
habÃa sido el único deporte en la primera edición, se sumaron el atletismo,
básquetbol, natación, esgrima y ajedrez, entre otros. Hoy, desde esa
Argentina profunda que a menudo no mira la ciudad de Buenos Aires, se alzan
voces contra el vaciamiento de los Juegos.
El ministro de Desarrollo,
Igualdad e Integración Social de La Rioja, Alfredo Menem, criticó la medida en
X: “El Gobierno de La Rioja no apoya esta decisión del
Gobierno Nacional ni será parte de la competencia devaluada que perjudica
a los más de 30 mil competidores de La Rioja entre jóvenes, adultos, adultas
mayores y personas con discapacidad en el deporte adaptado”. Su voz
opositora se alza desde la provincia en la que acompaña al gobernador Ricardo
Quintela. Lejos está de otros funcionarios libertarios que portan el mismo
apellido.
El 23 de mayo pasado habÃa
ido más allá de lo que pasa con los Evita: “Las consecuencias de la ausencia
del Estado es esto, pérdida de trabajo que tanto costó recuperar. Empiezan a
llegar mensajes de desesperación de riojanos y riojanas que pierden su trabajo
y no tienen como vivir. En 5 meses Milei rompió todo”.
Las polÃticas del gobierno
actual están en sintonÃa fina con la proscripción del peronismo, la
destrucción de sus sÃmbolos y el ensañamiento con Evita que llevaron adelante
Aramburu y Rojas desde 1955. Aquellos Juegos nacidos en el ’48 se
interrumpieron durante 18 años. Recién volvieron a organizarse en 1973 cuando
el Justicialismo retornó al poder con Héctor Cámpora como presidente. Diego
Maradona con 13 años y su equipo de Cebollitas llegaron ese
año a la final de fútbol.
Discontinuados nuevamente
por la dictadura genocida de Jorge Rafael Videla tardaron en volver, incluso
durante la democracia recuperada de 1983. Recién se organizaron nuevamente en
1991. Los Evita cumplieron su 75 aniversario en 2023, pero hoy asisten a un
nuevo intento de disolución de su perfil y al desmantelamiento de su
estructura nacional por vÃa de la asfixia económica.
Los juegos quedaron muy
lejos del propósito de su primera edición en 1948, que reunió a unos 15.255
chicos de entre 11 y 14 años con el auspicio de la SecretarÃa de Salud a cargo
del médico Ramón Carrillo, Ministro del área tiempo después y
el sanitarista más recordado de la historia argentina.
gveiga@pagina12.com.ar
Fuente: Página/12

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