Diario La Bastilla

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24/02/2026

14:37 0

 

Fascismo cosplay

Pablo Grillo-20/03/2025
Pablo Grillo caído tras el disparo del gendarme Héctor Guerrero. Pablo Grillo-20/03/2025 (AFP/AFP)

Fascismo cosplay, crónicas del desconcierto en el laboratorio argentino: escribo el elogio de este manual de guerra de guerrillas contra el nohilismo zombie y la agrafia voluntaria a la que intenta reducirnos la asonada neoliberal, su mal llamada ”crueldad”-crueles eran Gilles de Rais y la condesa Bathory- en una programada ”ilectura” esclava,. Sí, escribo un elogio, y como no puedo subrayar por mi brazo impedido, tomo un marcador con los dientes y pinto espasmódicos garabatos como los que registra un monitor cuando alguien se está muriendo. Si no hubieran dejado de existir “Los rengos de Perón” no debería sentir que soy uno de los sujetos perseguidos por Milei, no para matarlos sino para “dejarlos morir”, tajante expresión de Pilar Calveiro.

Libro Fascismo cosplay, crónicas del desconcierto en el laboratorio argentino (Gentileza -)

Yo uso las pantallas para ver la insurgencia jocosa del Mudo con rueditas donde la discapacidad se vuelve burla y crítica de los capaces. Digresiones aparte, vuelvo al libro. Si el autor, Luis Ignacio García elige la palabra “crónica” es –lo sepa o no –para homenajear el género que contribuyó a diseñar las ciudades en el comienzo de la fundación de los estados nacionales de Latinoamérica. Su restricción-es preciso empezar por la restricción que formaba parte de la ética de Josefina Ludmer- es ir escribiendo el libro mediante la suma de sus posteos diarios en Facebook a partir de que se nos soltaron los monstruos: el diez de diciembre de 2023. El mecanismo elimina la distancia, el leer con el diario del lunes, autorizarse en precisas referencias, corregirse luego de una devolución luminosa y borrar el oprobio de una frase infeliz tras una noche disipada. La crónica debería haber muerto ante la insistencia de las pantallas, la crónica con su imperativo del in situ, de detalles tomados a ritmo de ráfaga pero siempre con el corazón popular. Claro que ésta no es la descripción de un método sino de un efecto. Se leen en este libro, sobreponiéndose a su magnífica sobre-escritura, temas muy variados como el incesto anterior a la cultura, el asesinato de las lesbianas de Barracas, el exabrupto presidencial ante un niño autista, el affaire Libra, el odio entre progresistas, los perros médium, el mundialismo capitalista, las viejas nuevas caras del fascismo, o sea entero el diario del viernes. El formato posteo se parece más a los párrafos subtitulados de un Juan José Sebreli cuando escribía Escritos sobre escritos, ciudades bajo ciudades y no en su espectro final. Permite el ritmo acompasado entre concentrarse y saltar, o sea la respiración de la intervención intelectual, lamento que esto rime. Apuesta por la lectura como trasformación contagiosa en lo común de un nosotros invocado. Si el mileismo ha descartado las verdades de la prueba y el archivo, tal vez la velocidad o mejor dicho la “aceleración“ pueda ser de nosotres, últimos lectores, entre la indignación impaciente pero cada vez más taimada en esperar su momento y la lucidez que nos despierte de la inmovilidad nihilista. La revolución como retorno de lo reprimido ya no es un lugar insurrecto y siempre en alerta de perderse, sino la sorpresa de lo que estaba emboscado y no esperado, hecho de mínimas sorpresas como que un montón de cámaras anónimas reconstruyera el ataque a Pablo Grillo. O como Patricia Bullrich no haya podido hasta ahora cobrarnos algún muerto (que elegante, por eso a su voluntad criminal se le llama “protocolo”).


La expresión “último lector” tiene un fantasma, ¿es el último porque encabeza una resistencia que exige algo más que la lectura? ¿O es el último porque se queda con el sentido? La sombra de Ricardo Piglia apadrina muchas de estas páginas en su pedagogía pro libros.


Brillante en su estilo y en su factura de herencias intelectuales, Fascismos cosplay es un machete contra el aturdimiento esclavo, una caja negra que explora la verdad de la experimentación en un laboratorio futuro y antifascista de lo que aún podemos llamar democracia.


Fuente: Página/12

14:35 0

 Diputados dio luz verde a la Reforma laboral con el quorum de los peronistas de Salta, Catamarca y Tucumán

La libertad avanza, los derechos retroceden

Mientras en todo el país hubo protestas en rechazo al proyecto, la Cámara de Diputados votó la reforma laboral de Milei. Volverá al Senado con modificaciones.

Members of the chamber of deputies attend a session to debate labor law reforms at the National Congress in Buenos Aires on February 19, 2026
Cruces y tensiones en el debate exprés en Diputados (LUIS ROBAYO/AFP)

En tiempo record y sin el debate necesario, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que lejos de proponer una modernización laboral para los trabajadores se centra en beneficiar a las grandes empresas, y recortar derechos laborales. Con la ayuda de los bloques aliados y de los gobernadores, incluso algunos que todavía se jactan de ser peronistas, se debatió la ley en la Cámara baja en medio del paro convocado por la CGT. UP intentó, en una jugada que evitó el oficialismo, volver el proyecto a Comisión y hacer caer la sesión.


Con 135 votos afirmativos, 115 negativos, y 0 abstenciones el oficialismo consiguió otra victoria en la Cámara de Diputados, y le dio a Milei la posibilidad de jactarse en la próxima apertura de sesiones ordinarias de un nuevo paso de la motosierra libertaria, esta vez sobre los derechos de los trabajadores.


La Libertad Avanza (95) logró el acompañamiento de los 22 miembros del interbloque Fuerza del Cambio que reúne al PRO, UCR, MID, Adelante Buenos Aires y Por Santa Cruz. Además, contó con los 9 integrantes de Innovación Federal (Salta y Misiones); los 2 diputados de Producción y Trabajo (San Juan), uno de La Neuquinidad y 2 de Independencia (Tucumán) ya que no votó el tercero, Javier Noguera. También juntaron adhesiones de parte de Provincias Unidas, como la del diputado rionegrino, Sergio Capozzi, el jujeño Jorge Rizzotti y los santafesinos Gisela Scaglia y José Núñez. Los Catamarqueños, que ayudaron para que el oficialismo consiga el quorum para el inicio de la sesión, ya habían adelantado que iban a rechazar el proyecto en la votación en general y así lo hicieron.


El proyecto deberá ahora volver al Senado tras la modificación que sufrió por la eliminación del artículo 44, que cambiaba el régimen de licencias médicas. El artículo que se retiró del texto por el rechazo social acumulado, que se plasmó en la presión de los bloques aliados, señalaba que durante las licencias por enfermedad el salario podría reducirse al 50% o al 75%, dependiendo de la situación del trabajador, en contraste con el esquema vigente que garantiza la percepción íntegra del sueldo por el tiempo que dure la enfermedad. La Cámara alta tendrá que ratificar el proyecto modificado, o insistir con la versión original.


El cuestionado capítulo que proponía la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) consiguió los votos necesarios en la votación en particular y, con 130 votos afirmativos, 117 negativos y 3 abstenciones, se sostuvo en el texto. El gobierno logró así avanzar con uno de los artículos más discutidos y cuestionados del proyecto.


Los gobernadores habilitaron el debate

Un momento central de la jornada, fue el de conseguir el quorum para que pueda iniciar la sesión. Los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta) mandaron a sus diputados a dar quorum, al igual que lo hizo el gobernador Hugo Passalacqua (Misiones), lo que permitió que el oficialismo obtuviera 129 legisladores sentados en sus bancas para poder abrir la sesión. La misma actitud tomó el gobernador santacruceño, Claudio Vidal, que pasó por alto su trayectoria sindical y le hizo otro favor al gobierno. A diferencia de lo que había decidido frente al tratamiento en el Senado, dispuso que José Garrido también ocupara su banca para abrir el debate.


El diputado salteño Pablo Outes, que responde al gobernador Sáenz, se manifestó a favor de la Ley de Modernización Laboral, mientras los diputados de UP lo acusaban de “traidor” por dar quorum. “No soy mileista, pero tengo el concepto de que la justicia debe ser para todos y muchos no conocen el interior”, intentó defenderse.


El integrante de Innovación Federal junto a sus coterráneos salteños (Bernardo Biella y Yolanda Vega) fue clave para habilitar el quórum en la sesión. Outes argumentó su voto en favor de la norma amparándose en la situación de las empresas en las provincias: “La ley actual no tuvo en cuenta a nuestras empresas, las provincias del interior hemos quedadas postergadas”.


Outes, además, se encontró con una fuerte replica por parte del diputado bonaerense Rodolfo Tailhade, que lo acusó de perder un juicio laboral contra un empleado que quedó con el 84 por ciento de su cuerpo incapacitado.


La jugada de Unión por la Patria y los principales cruces

Pasada las 21.30 el bloque de Unión por la Patria avanzó en un intento de levantar la sesión. El diputado Marcelo Mango, al momento de su exposición, pidió una moción de orden para que el proyecto volviera a Comisión, cuando el recinto estaba prácticamente vacío. Al advertir la intención de UP, Martin Menen le dio la palabra a la diputada Silvina Giudici, para que hiciera tiempo y los libertarios alcanzaran a llegar a sus bancas para poder reestablecer el quorum y la sesión no se cayera. Lo que determinó que los diputados de UP se le fueran al humo a Martín Menem por la demora en la votación y rodearon el estrado del presidente de la Cámara que hizo caso omiso a los reclamos y continuó la sesión como si nada.


El quorum fue sin duda un tema que encendió el recinto. La sesión comenzó con tensión luego de que el oficialismo alcanzara el número necesario con la ayuda de diputados que entraron en las listas de Unión por la Patria y que hoy, a pedido de sus gobernadores, actuaron en contra de los derechos laborales que históricamente defendió el movimiento peronista.


El primero en salir a manifestar la opacidad que caracterizó la sesión fue el jefe de bloque de UP, Germán Martínez, que denunció la existencia de diferentes “packs” que ofrecía el oficialismo para que diversos diputados den quorum, acompañen la ley, o ambas cuestiones, y cargó contra el presidente de la Cámara Martín Menem por recortar la cantidad de oradores para apurar el debate.


La diputada nacional Vanesa Siley también levantó la temperatura del recinto cuando llamó “traidores” a los representantes salteños, misioneros y tucumanos que accedieron a sus bancas en boletas de Unión por la Patria en 2023 o de Fuerza Patria en 2025 y hoy dieron luz verde a esta reforma.


Otra de las voces que se levantó para pedirle a los diputados peronistas de Salta, Catamarca y Tucumán que no voten en favor de la Ley fue el diputado Nicolás Trotta, que llamó a la “reflexión” y les exigió a esos legisladores que “no se coman la dignidad de sus gobernadores” al votar una ley que no tiene una sola ampliación de derechos para los trabajadores en situación de precariedad laboral.


La diputada Teresa García, cargó contra el diputado de la Libertad Avanza, Lisandro Almirón por la defensa que hizo del dictamen del oficialismo. Fue la encargada de marcarle al correntino que el reglamento prohíbe que un diputado lea la totalidad del dictamen, algo en lo que incurrieron varios libertarios que necesitan de apuntes bien completos para llevar adelante sus exposiciones.


Más voces en contra

Sergio Palazzo, que defendió en el recinto la propuesta de Reforma Laboral de Unión por la Patria, cuestionó que dentro de los 26 títulos y de los 213 artículos de la Ley del oficialismo no se mejore la vida de los empleados. “No hay una sola línea que beneficie a los trabajadores, pero sí beneficios para los empresarios”.


Entre los puntos que el bancario consideró más negativos, enumeró los cambios en la Ley de Contrato de Trabajo, en la de Convenios Colectivos, la de Asociaciones Sindicales y llamó “antirreglamentario” a “meter por la ventana” el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, se encargó de corregir el erróneo argumento libertario al explicar que la ley que se esta tratando tiene 50 años, pero “tuvo más de 200 reformas”.


Sobre el Fondo de Asistencia Laboral, el titular de La Bancaria explicó que busca financiar el pago de indemnizaciones afectando al ANSES y permitiendo que el costo directo del despido no salga del bolsillo inmediato del empleador: “Con la plata del abuelo le van a pagar la indemnización al nieto”.


Máximo Kirchner fue otro de los que cuestionó el FAL por estar pensado para “subsidiar despidos de hombres y mujeres de nuestro país”, y le auguró a la ley exigida por el Fondo Monetario Internacional un mal pronóstico al advertir que “no habrá excusas para el fracaso que vendrá”. “Están haciendo lo que quieren y lo están haciendo mal”, dijo al apuntar contra el gobierno de Javier Milei.


El diputado Miguel Ángel Pichetto también se pronunció en el mismo sentido al advertir que el FAL “se va a financiar con la plata de los jubilados”. El diputado de Encuentro Federal cuestionó la naturaleza de la reforma porque “siempre va a favor del empresario”.


Horacio Pietragalla, diputado de UP, decidió simbolizar con cadenas – que le entregó a Martín Memen- lo que la ley significará para los trabajadores. “Esta ley es una ley que nos retrotrae a la esclavitud y te voy a hacer entrega del símbolo de esta ley hoy, que es claramente un retroceso para nuestros derechos laborales, para nuestros derechos históricos y para nuestra Constitución, que defiende por sobre todas las cosas a los trabajadores”, apuntó durante su exposición.


Mónica Frade, de la Coalición Cívica se enfocó en la derogación de alguno de los incisos de la Ley 24.460, que habilita el peculio a los presos. “El peculio, es lo que se le paga a los internos por el trabajo. Eso sirve para que los internos puedan sobrevivir cuando el servicio penitenciario se come la carne que es para ellos, también para subsidiar a sus familias que están afuera”, especificó. A su vez, detalló que la ley contempla que un 10 por ciento de ese peculio sea destinado para reparar a las víctimas de delitos. “Ustedes que defendían a las victimas ahora nos ponen a derogar esto”, gritó Frade.


Otros cuestionamientos que sobrevolaron el recinto fueron aquellos que señalaron que la ley viola el principio de progresividad, que supone que los Estados están comprometidos a legislar de manera no regresiva en materia de derechos. Es decir, una vez que el Estado reconoció y garantizó un derecho social, no debería volver atrás salvo circunstancias excepcionales. Pero esta norma no solo pasa por alto tratados Internacionales, sino que es contraria a lo que manda el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.


En este sentido, la diputada peronista Teresa García, se refirió a la ley como a una norma que en realidad “está muerta” porque “va a ser cuestionada constitucionalmente, va a ser cuestionada judicialmente, y es inaplicable”. Será entonces, la vía judicial el camino para frenar una ley que consiguió pasar ambas cámaras con escasísimo debate y pocos argumentos que pudieran sostener el brutal retroceso, pero a medida del FMI.

Los principales puntos de la Ley

  • Entre los puntos más polémicos se encuentra la baja de las indemnizaciones por despido, que plantea que el sueldo que se va a tomar para el cálculo no es el mejor sino el sueldo básico. Se excluyen así conceptos como vacaciones, aguinaldo, propinas o premios. A su vez, establece la creación del cuestionado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que financia a las empresas para que puedan despedir empleados y que fue fuertemente criticado por la oposición en el Senado.

  • Por otro lado, la reforma habilita ampliar la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas, y crea el banco de horas, que permitiría que las horas extra en vez de ser pagas sean “compensadas” en otra jornada laboral.

  • También se limitará el derecho a huelga y a realizar asambleas en horario laboral. Además, se declaran decenas de servicios como esenciales para limitar los paros, y restringir así la capacidad de lucha de los trabajadores.

  • La reforma crea un régimen específico para los servicios de reparto y movilidad a través de plataformas digitales que, en los hechos, establece que quienes realizan esas tareas sean considerados “prestadores independientes” y no trabajadores alcanzados por la Ley de Contrato de Trabajo.

  • Otro punto sensible del proyecto es la derogación de la Ley de Teletrabajo, vigente desde 2021. Esa norma regula el trabajo a distancia mediante el uso de tecnologías y garantiza que quienes realizan tareas desde su domicilio tengan los mismos derechos que el personal que trabaja de forma presencial.

  • Se derogan estatutos como el del Periodista, el del Peluquero y el del Viajante de Comercio, lo que busca eliminar regulaciones particulares que durante décadas establecieron condiciones propias para cada sector. También se afecta al Incaa, porque se elimina el fondo que financia y sostiene a la industria audiovisual argentina.

  • La reforma, igualmente ataca la prioridad que tenían los convenios por empresa sobre los convenios de actividad. Actualmente, un sindicato nacional negocia un piso de derechos para toda la rama, pero con la reforma, cada empresa puede negociar condiciones inferiores a ese piso nacional.
Fuente: Página/12

11/02/2026

16:19 0

 

Hitler vuelve a asumir y Maquiavelo está vivo

Adolf Hitler   Nicolás Maquiavelo
Adolf Hitler Nicolás Maquiavelo (ARCHIVO)

Como muestra de su patético alineamiento con Estados Unidos Javier Milei anunció en Davos que Nicolás Maquiavelo había muerto. El extemporáneo anuncio pareció estar dirigido a resaltar las bondades del mercado, las cuales -según el Presidente argentino- harían que moral y política ya no necesitaran marchar separadas, como en su momento se animó a observar el filósofo florentino. Lo cierto es que “Jamoncito” habló inmediatamente después de que Trump ratificara el imperio de un nuevo orden mundial con el mismo propósito que en su momento lo hiciera Adolph Hitler en Alemania. Esto es: MAGA (Make America Great Again) es la misma ilusión que el líder nazi vendió a sus seguidores para recuperar el glorioso pasado teutón por medios similares: prepotencia, crimen, invasión, racismo, persecución a opositores, guerra. Este viernes, que se cumplió un nuevo aniversario de la asunción del líder nazi, bastaría recordar que según el autor de El Príncipe " Así son los asuntos de Estado, cuyos males se curan pronto si se detectan a tiempo”[1], para convenir que Maquiavelo está muy vigente, que Hitler está retornando, y que no hay tiempo para perder. Hagamos un poco de memoria.

Un 30 de enero de 1933 el que iba a ser el Führer llega al poder de forma totalmente legítima. Durante su discurso pronunciado un día después, y en el que no faltaron encendidas exhortaciones a recuperar la Libertad, decía: “Catorce años de marxismo han llevado a Alemania a la ruina. Un año de bolchevismo significaría su destrucción. Los centros de cultura más ricos y más ilustres del mundo quedarían convertidos en un caos. Los males mismos de los últimos quince años no podrían ser comparados con la desolación de una Europa en cuyo corazón hubiese sido levantada la barbarie roja de la destrucción”[2].Es decir, –como si fuera justificación legítima y suficiente- en su primera pieza oratoria el nuevo canciller ya tildaba de comunistas a todo aquel que no se sometiera a su megalómano pensamiento. La persecución estaba en marcha, el arresto de legisladores opositores fue el primer paso para la instalación del Estado totalitario. Lo mismo para el “intelectualismo judío” y para los pacifistas. Pocos meses después, el 10 de mayo del mismo año, miles de estudiantes procedían a la quema de libros en la Plaza de la Ópera de Berlín con el fin de purificar, no solo la sangre, sino la cultura alemana. Entre los objetivos de esta acción contra la bibliografía “decadente” que incluyó textos de Sigmund Freud, figuraba la demonización de la homosexualidad y toda manifestación que supusiera para una mujer otra cosa que el destino de madre y esposa.

Hoy el actual escenario político mundial se tiñe con la violencia del King norteamericano cuyo discurso coincide en dos puntos esenciales con el delirio nazi más arriba descripto: la persecución a opositores -de la cual los asesinatos a manos del ICE en Minneapolis son una acabada muestra-, y la “purificación” sexual que Trump implementa con su diatriba dirigida a las personas transgénero, a quienes considera una amenaza social. La barbarie, la estupidez y la violencia no podrían encontrar mejor manera de anudarse que en el discurso del actual Emperador del mundo. Ya en su momento este mandatario –acusado de abuso sexual- trató de “odiadora de izquierda” a la obispa anglicana que osó pedirle misericordia para los niños LGTB+; inmigrantes y demás personas vulnerables.

Ahora bien, si tal como decía Maquiavelo “La mejor fortificación posible es no ser odiado por el pueblo; porque, aunque tengas fortalezas, si el pueblo te odia, no te salvarán”[3], el proyecto de Donald Trump adolece de una clara fractura de origen: al menos una parte importante de su pueblo lo detesta. Hitler, por su parte, no venía a aliviar el sufrimiento de una sociedad devastada por guerras y miseria. Quería más. Basta con prestar atención a otro pasaje del citado discurso: “La nueva generación debe aceptar grandes sacrificios a fin de enmendar los daños causados por las generaciones anteriores”[4]. Toda la pregunta está en las razones por las cuales semejantes canallas llegan a ostentar puestos de suma autoridad.

Dicen que el psicoanálisis aprende del arte. La República de Weimar fue tan inestable en lo político y económico como prolífica en lo que a la creación artística se refiere. Quizás el intenso dolor de una sociedad lacerada; confundida; aturdida y empujada hacia los resortes más traumáticos de la experiencia humana forjó esa pléyade de artistas; pintores, escritores; poetas y cineastas. Todo lo que el programa hitleriano quería eliminar. No extraña que la genialidad de Freud haya encontrado en ese tumultuoso clima social campo fértil para desentrañar los costados más oscuros de la psique humana. En Inhibición, Síntoma y Angustia describe la velada resistencia que el sujeto opone a la cura como “la conciencia de culpa o necesidad de castigo; [que][5] se opone a todo éxito y, por tanto, también a la curación mediante el análisis”[6].

En El Malestar en la Cultura observa que, incorporada a la cultura, la necesidad de castigo “yugula el peligroso gusto agresivo del individuo debilitándolo, desarmándolo, y vigilándolo mediante una instancia situada en su interior, como si fuera una guarnición militar en la ciudad conquistada”[7]. Pero es en El Problema económico del masoquismo cuando precisa: “es posible que en el masoquismo naufrague buena parte de su conciencia moral”[8]Si recordamos que para Maquiavelo la moral no forma parte de la política, bien podemos concluir que “la necesidad de castigo” es el factor clave en la emergencia de estos actuales gobiernos de ultraderecha que hoy oprimen al mundo. Quizás toda una respuesta a la pasividad con la que la sociedad argentina tolera la enorme serie de agravios materiales y simbólicos que, de manera cotidiana, el actual presidente nos dedica. Aquí descubrimos que estar advertidos de la propia agresividad con nosotros mismos es condición del amor que nos preserva de ofrecernos al goce de los Donald Führer. Rasgo estructural en el ser hablante por el cual Freud aplica el calificativo de “primordial” al masoquismo, pero no al sadismo. No en vano, ya Maquiavelo nos advertía que: “el verdadero modo de llegar al paraíso es aprender el camino del infierno para eludirlo”[9].

*Psicoanalista. Doctor en Psicología por la Universidad de Buenos Aires.

[1] Nicolás Maquiavelo, “El Príncipe”, Buenos Aires, Ediciones Akal, 2013, p. 18.

[2]Adolph Hitler, “Llamamiento del Reichstag al pueblo alemán”, discurso del 1” de febrero de 1933, pp 1 y 2.

Rescatado en: https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/adolf-hitler-discursos-1933-1938.pdf .

[3] Nicolás Maquiavelo, “El Príncipe”, op. cit. p. 93.

[4] Adolph Hitler, op. cit. rescatado en:

https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/adolf-hitler-discursos-1933-1938.pdf pp. 6

[5] los corchetes son nuestros

[6] Sigmund Freud, [1926(1925)] “Inhibición, síntoma y angustia”, en Obras Completas. A. E. Tomo XX, p.150

[7] Sigmund Freud, [1930(1929)] “El Malestar en la Cultura”, en op. cit. A. E. Tomo XXI, p. 120.

[8] Sigmund Freud [1924] “El problema económico del masoquismo”, en op. cit. Tomo XIX, p. 175.

[9] Nicolás Maquiavelo, Carta dirigida a Francesco Guicciardini , fechada el 17 de mayo de 1521.



Fuente: Página/12