Opinión
El profesor Mario
23 de septiembre
de 2023 - 00:01
Al Mario periodista todos lo
conocieron. Riguroso, arquitecto de palabras, comunicó lo complejo de forma
simple. Hizo periodismo en mayúsculas: entrevistó a presidentes en ejercicio y
ex mandatarios. Desde Raúl Alfonsín a Cristina Fernández de Kirchner, pasando
por Rafael Correa, Evo Morales y José Mujica. Escribió uno de los libros más
logrados sobre Néstor: “Kirchner, el tipo que supo”. Sus columnas de los
domingos en PáginaI12 eran permanente referencia para el
periodismo y también para la militancia. Fue una de las 200 personalidades
distinguidas por la Universidad de Buenos Aires en su bicentenario. Mario era
un militante, comprometido con su país y las causas populares, pero eso no lo
cegó para hacer análisis críticos, agudos. No fue nunca un panfletario, siempre
buscó hacerse preguntas, ir más allá.
Me sumé a su equipo radial en
2020, cuando la pandemia impuso la aventura por Zoom. Me sentía jugando en la
Premier League: Mariana Enriquez, Martín Rodríguez, Irina Hauser y tantos
compañeros descollantes. ¿Qué hago yo acá?, me pregunté varias veces. Mario fue
un descubridor de talentos, un DT. Y no era mezquino: abría espacios, daba
lugar. Vi como integraba a productores a columnas que fueron creciendo semana a
semana, mes a mes, año a año. Le interesaban cosas que al resto de los
conductores no: los debates presidenciales alrededor del mundo, por ejemplo.
Veía casi todos los que podía. Sabía detalles sobre los candidatos que a mí se
me escapaban. Peronista, Mario le daba gran importancia a la agenda
internacional.
Se fue haciendo tele, radio y
gráfica en simultáneo, en plenitud de funciones. En cada corte hablaba sobre
sus hijos y nietos, a quienes amó con devoción. Cecilia de Palermo, su
compañera de vida, ocupaba un lugar importantísimo en sus conversaciones
cotidianas. Era futbolero y riverplatense, pero no solo veía a River: estos
últimos meses veníamos conversando mucho sobre la personalidad de Rubén Dario
Insua, DT de San Lorenzo. “Como está jugando el Perrito” me decía sobre Nahuel
Barrios, en los pasillos de Radio Nacional. “¿Contra quién juegan este fin de
semana?” me preguntaba cómplice cada jueves en la puerta de Maipú 555.
Disfrutaba ver series y películas después de su apretada agenda laboral. Tenía
una vida social plenamente activa: Mario disfrutaba la vida y hacía un
ejercicio permanente del sentido del humor. Tenía una de las risas más
características de la comunicación argentina. Se reía también afuera del aire.
Era genuino, no impostado. Por eso el dolor es aún más grande.
En el último tiempo trabamos un
vínculo, los dos, con Álvaro García Linera, ex vicepresidente de Bolivia. Cada
vez que venía a Argentina, Álvaro me preguntaba por “el profesor Mario”. Así lo
llamaba. Esa fue la estatura intelectual, periodística y humana de Mario: una
de las mentes más importantes de este continente estaba contento de verlo cada
algunos meses, en el bar Lucio, para compartir un desayuno y análisis de
coyuntura. “Estaba tan vital la última vez que lo vi. Es un terrible pérdida
politica y personal estimado Juan Manuel” me escribió Álvaro al Whatsapp apenas
se enteró.
Hasta siempre Mario, los que
trabajamos con vos nunca te vamos a olvidar. Los que te leyeron, escucharon o
vieron en la tele, tampoco.
Juan Manuel Karg es columnista de Gente de a Pie, programa de Mario Wainfeld en Radio Nacional.
Fuente: Página/12
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