Entrevista con el historiador y director periodÃstico de
la revista Dang Dai
Néstor
Restivo: "La vacuna fortaleció la relación con China"
En diálogo con Página/12, Restivo
analiza cómo, en el marco de la lucha contra el coronavirus, se profundizó la
relación de los paÃses latinoamericanos con el gigante asiático.
28 de abril de 2021
“La vacuna fortaleció la relación con China y es actualmente el eje del
vÃnculo bilateral, lo mismo que pasa más o menos para toda América latina”, sostiene Néstor Restivo, historiador y director periodÃstico
de la revista Dang Dai, especializada en China. En diálogo con este
diario, Restivo destaca el carácter histórico de la buena relación bilateral,
desde Juan Perón hasta Alberto Fernández. Sostiene que si bien “China no te
regala nada, a la hora de recibir inversiones con financiamiento chino, ellos
están dispuestos a ceder, pero falta capacidad de negociación de nuestro lado.
Ellos, nos guste o no, son serios. Y de este lado siempre hay improvisación”.
También destaca la relevancia de subir escalones en el agregado de valor a
través del pasaje de la exportación de maÃz a carne de cerdo.
“Argentina y China siempre han tenido muy buena sintonÃa, inclusive antes
de las relaciones diplomáticas, que arrancaron en 1972. El mismo Perón después
del ‘49 tuvo polÃticas de ayuda. Y todos los presidentes de los últimos 50 años
viajaron a China, inclusive Videla. En términos generales, China tiene muy
buena relación con toda América latina. Pero con Cuba, México y Perú tiene el
antecedente negativo de la mano de obra prácticamente esclava en siglo XIX. Si
bien China tiene relaciones muy buenas con esos paÃses, queda ese resabio. Eso
con la Argentina no se dio, la relación no tiene esa mancha del pasado. El
vÃnculo con la Argentina también tiene la conexión por el lado del
colonialismo, ellos con Taiwán y nosotros con Malvinas. Y China ve en
la Argentina un paÃs potencialmente más rico para sus intereses que otros de la
región. De todas formas, China se acerca a todos los paÃses, desde el
tratado de libre comercio con Chile hasta Venezuela, que es el paÃs que recibe
más financiamiento chino”, dice Restivo.
la relación bilateral de dio en 2004
con Néstor Kirchner. Allà se firma la asociación estratégica, lo cual
otorga un salto en el comercio, las inversiones y la cooperación financiera.
Esto se consolida con Cristina, ya que la relación se eleva a la asociación
integral. Inclusive se mantiene con Macri, aunque hay una interrupción en el
tema de inversiones por las represas y la central atómica por presiones de los
Estados Unidos. De todos modos, Macri es el presidente argentino que más se vio
con Xi Jinping. SÃ hubo avance en temas comerciales, que ya se venÃan
trabajando desde hace varios años antes. Alberto Fernández llega para
retomar la agenda de mayor acercamiento con China. Esto implica, más
allá de continuar con la cuestión comercial, retomar la agenda de inversiones,
en donde sobresale la central atómica, la expansión del parque
solar de Jujuy y trenes. El tema de la agenda de
inversiones se complicó por la pandemia, pero sin embargo la relación se
fortaleció por la vacuna, que es actualmente el eje del vÃnculo bilateral, lo
mismo que pasa más o menos para toda América latina”, agrega.
-- Teniendo en cuenta que China financia pero vende también la tecnologÃa y
las máquinas, ¿hasta qué punto la búsqueda de financiamiento para las grandes
obras de infraestructura es más fuerte que la necesidad de que la industria
nacional sea parte de esos proyectos?
-- Está claro que China no te regala nada y sigue sus objetivos. Y que si
te puede vender todo hecho y se puede llevar toda la materia prima cruda, lo va
a hacer. Sin embargo, creo que hay flexibilidad para negociar otras cosas.
Recuerdo cuando se negoció la cuarta central atómica, en donde se habÃa
definido un porcentaje de provisión nacional para la obra fuera del reactor y
una transferencia tecnológica para el capital nacional. En el caso de los
trenes, trajeron hasta los tornillos, la industria local sólo se pudo insertar
en el último puñado de locomotoras. Lo que pasa es que Argentina no cumple, las
pymes no llenan los casilleros y ese espacio lo ocupa China. En la medida en
que China tiene grandes necesidades agroalimentarias, no le quedan muchas más
opciones que comprar a Argentina y Brasil, además de los Estados Unidos. Si se
hubiera negociado junto con Brasil, se podrÃa vender harina o aceite en lugar
de porotos de soja, por ejemplo. Yo creo que los chinos están
dispuestos a ceder, pero falta capacidad de negociación de nuestro lado.
Ellos, nos guste o no, son serios. Y de este lado siempre hay improvisación.
-- Si se miran las exportaciones argentinas a China, no ha habido un gran
avance en los últimos diez años. Sin embargo, en este perÃodo China duplicó sus
importaciones en general. ¿Cómo lo explica?
-- Creo que el tema del estancamiento de la oferta exportable argentina no
es algo exclusivo con China sino a nivel global. Sin embargo, hay casos
puntuales de éxito de empresas argentinas en China, como Satellogic, que
fabrica pequeños satélites para evaluar temas climáticos del agro. También
Biogénesis Bagó, que fabrica en China las vacunas antiaftosa. Son nichos, pero
está claro que lo grueso es soja y carne, y es difÃcil salir de ahÃ.
Creo que una gran oportunidad es el turismo, lo cual compensarÃa
mucho a la balanza de pagos. Si se facilita la hotelerÃa y la conexión, los
chinos van a venir más a la región, a pesar de las distancias. También está el
tema minero, que les permite a Chile y a Brasil equilibrar sus balanzas con
China.
-- ¿Cómo evalúa el proyecto inversión china en el sector porcino?
-- En principio, se comunicó muy mal, con errores muy grandes en las
cifras. Pero a nivel conceptual si creemos que Argentina tiene que exportar con
valor agregado, ¿por qué no producimos más cerdo y lo exportamos? Con
China está abierta la oportunidad. Hay planteos crÃticos que son interesantes,
sobre el tamaño, sobre los actores participantes. Si se pueden atender, puede
ser un proyecto que genera trabajo y permite exportar valor agregado. Pero
bueno, se hizo una campaña muy grande en contra. Hubo adendas por los reclamos
ambientales y ahora la aprobación pendiente está del lado chino. No hay que
dejar de tener en cuenta que los paÃses que más exportan carne de cerdo son más
chicos e incluso más desarrollados que la Argentina, como los casos de
Dinamarca, Alemania o Japón.
-- ¿Qué potencialidad tiene China a la hora de la expansión global de su
moneda nacional?
-- Ellos tienen la ambición de que su moneda sea plenamente
convertible y la van trabajando muy despacio. Van con pie de plomo. Aceptan
las reglas de juego de posguerra, a pesar de que saben que están perimidas. Por
eso entraron en todas instituciones como la Organización Mundial del Comercio
(OMC), el FMI y Naciones Unidas. Pero en paralelo van haciendo su propia
institucionalidad, desde el Banco Asiático, la Ruta de la Seda y el acuerdo
asiático de libre comercio hasta la expansión de los bancos chinos como el ICBC
y el Bank of China.
Fuente: Página/12

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