Los aliados, claves para la agenda de reformas que proyecta la Rosada
Una victoria que no
alcanza: Milei ganó, pero sigue sin mayoría propia en el Congreso
Pese al triunfo, el
Gobierno sigue lejos de los números propios necesarios para imponer su agenda
en ambas cámaras. En Diputados, La Libertad Avanza tendrá desde diciembre
82 bancas, mientras que en el Senado sumó 13 escaños. El peronismo pierde poder
de fuego, pero sigue al frente.
27 de octubre de 2025 -
17:12
·
. Imagen: Sandra Cartasso
Javier Milei jugó un pleno
y ganó. El presidente que recibió, en vivo y ante los ojos del mundo, la orden
de ganar, cumplió. La presión de Donald Trump fue clave para instalar la
idea de que, en caso de derrota, no habría respaldo financiero posible y que el
caos sería inevitable. A pesar de las lecturas apresuradas, Milei no
contará con quórum propio en ninguna de las dos cámaras, ni con un “tercio de
hierro” que le permita blindar vetos y resistir la agenda opositora. En
Diputados, La Libertad Avanza tendrá desde diciembre 82 bancas. En el Senado
sumó 13 escaños tras imponerse en seis de las ocho provincias que eligieron representantes
para la Cámara Alta. Aun con estos resultados, los libertarios necesitarán
aliados para impulsar las reformas transformadoras que exige la Casa
Blanca. El peronismo pierde poder de fuego, pero continuará siendo la
primera minoría en ambas cámaras. En un Congreso hiperpolarizado, las fuerzas
provinciales no lograron hacer pie pero tendrán la llave para destrabar el
quórum.
Inesperadamente, La
Libertad Avanza se impuso en las elecciones legislativas con más del 40% de los
votos a nivel nacional, mientras que Fuerza Patria y sus aliados alcanzaban el
31,64%, con el 97,14% de las mesas escrutadas. El resultado redefine el tablero
político y anticipa un Congreso fragmentado, donde ninguna fuerza tendrá el
control absoluto. Durante el último año, el Poder Legislativo actuó como
contrapeso de un Ejecutivo avasallante y de un Poder Judicial que prefirió
mirar hacia otro lado. El resultado fortalece políticamente al
oficialismo para avanzar en las reformas que pide Estados Unidos, pero no lo
exime de tener que negociar.
En Diputados, el objetivo
central de Milei era acercarse lo más posible al tercio propio para poder
seguir gobernando a fuerza de vetos y decretos. Una primera lectura indica que,
entre las 64 bancas obtenidas y las 29 que ya conservaba, La Libertad Avanza
alcanzaría un bloque de 93 diputados. Sin embargo, la cuenta es engañosa: las
listas incluyeron candidatos del PRO y de la UCR. “Le robaron las bancas al PRO
y al radicalismo”, reprocharon desde el peronismo. En efecto, si se depura el
conteo, los libertarios ganaron 53 bancas y tendrán 83 diputados “puros” a
partir de diciembre. Si el PRO y la UCR deciden luego conformar un interbloque,
eso se sabrá después del 10 de diciembre. Si lo hacen podrían superar los 100
diputados y convertirse en la primera minoría. Los libertarios necesitarán
negociar sí o sí para alcanzar el tercio de hierro que blinde los vetos y los
129 votos necesarios para formar quórum, abrir sesiones y sancionar leyes con
mayoría simple. Sus aliados del PRO dejarán de ser 35 y pasarán a ser 23 a
partir de diciembre.
El peronismo logró ingresar
la misma cantidad de diputados que puso en juego en todo el país. Así, ganó 46
bancas que se suman a las 52 que no renovaban en este turno electoral y seguirá
conservando la primera minoría a partir del 10 de diciembre, con un bloque de
98 legisladores. Si bien no pudo sostener la victoria de septiembre en la provincia
de Buenos Aires, ingresaron 16 diputados de la lista que encabezó Jorge Taiana
y cuatro de la porteña, que llevó a Itai Hagman como cabeza de lista. Por Santa
Fe ingresará una novedad como Caren Tepp y una espada parlamentaria de peso
como Agustín Rossi. En esta elección el peronismo renovó las bancas obtenidas
en 2019, cuando Alberto Fernández se convirtió en presidente. Por eso fue la
fuerza que más diputados puso en juego.
Provincias Unidas, el
armado de los gobernadores Maximiliano Pullaro, Ignacio Torres, Carlos Sadir,
Martín Llaryora, Gustavo Valdés y Claudio Vidal, buscaba ser un bloque con peso
propio en ambas cámaras, pero tuvo un mal debut. Los mandatarios no lograron
romper la polarización como esperaban y se los tragó la grieta. Excepto en Corrientes,
donde se impuso por poco, en Santa Fe y Chubut salieron terceros y en Córdoba,
segundos. En la Cámara baja sumarán ocho diputados para articular con Encuentro
Federal, el bloque de Miguel Ángel Pichetto, que se queda con doce diputados
propios. La lista de Provincias Unidas en la provincia de Buenos Aires no logró
ingresar ningún diputado, fracaso de Florencio Randazzo, que encabezaba la
boleta y no alcanzó el piso del 3%. Por CABA sí ingresará Martín Lousteau, que
abandonará el Senado para pasar a la Cámara baja. Si se suman los diputados de
Democracia para Siempre que sobrevivirán en el recinto, el centrão criollo
tendrá una veintena de bancas.
Por la izquierda ingresaron
los diputados Nicolás del Caño y Romina del Plá.
El Senado
El oficialismo ganó en seis
de los ocho distritos que elegían senadores. Todo ganancia para La Libertad
Avanza, que no puso en juego ninguna banca. Con ese resultado pasa de tener 6
bancas a convertirse en un bloque de 18. Los libertarios se impusieron en la
Ciudad de Buenos Aires, lo que garantiza el ingreso de Patricia Bullrich y
Agustín Monteverde. También lograron triunfos en Salta, Chaco —donde fueron en
alianza con el gobernador Zdero—, Entre Ríos, Neuquén y Tierra del Fuego. No
ganaron en Río Negro, pero al salir segundos, Lorena Villaverde ingresará a la
Cámara alta a pesar de haber sido detenida en Miami en 2002 por intentar
comprar un kilo de cocaína. Los libertarios necesitarán seis manos
extras para obtener un tercio y blindar vetos. Podrán recurrir al PRO,
que retuvo 6 bancas, a los radicales o a las fuerzas provinciales.
El peronismo pasará de
tener 34 senadores a 28. Por Caba Mariano Recalde renovó su banca. También se
mete en el Senado Jorge Capitanich que salió en segundo lugar en Chaco.
Santiago del Estero salió indemne de la avanzada violeta y ganó el oficialismo
de Zamora.
La semana previa a las
elecciones, Santiago Caputo comenzó a moverse como nuevo interlocutor entre el
Gobierno y las provincias. Mantuvo contactos con Carlos Espínola y Juan Carlos
Romero, de Provincias Unidas, para recomponer la relación con quienes supieron
ser aliados del oficialismo. Los gobernadores hace tiempo que no confían en
interlocutores como Martín Menem, Guillermo Francos y Lisandro Catalán. En esta
nueva etapa, los mandatarios de Provincias Unidas exigirán que sea Milei quien
le ponga el cuerpo a las conversaciones futuras y adelantaron que “no habrá
pacto de gobernabilidad”, sino que “las negociaciones serán tema por tema”.
Caputo sabe que el oficialismo necesita recuperar la iniciativa en el Senado.
El mismo objetivo perseguirá Patricia Bullrich: ordenar la tropa y cercar a
Victoria Villarruel. La ministra saliente podría aspirar a la presidencia
provisional del Senado y meterse en la línea de sucesión.
Fuente: Página/12
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