Opinión
La
remanida demonización del Estado
8 de abril de 2024 - 00:01
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El fundamento de los ataques
del neoliberalismo a los derechos de todos es la
descalificación del Estado. Una vez demonizado el Estado, se desatan las
polÃticas de privatización de empresas, de desarticulación de los derechos de
las personas, de desmonte de la estructuras del Estado, de desempleo de gran
cântidad de empleados públicos.
Los gobiernos
neoliberales ya ni siquiera justifican sus actos, como si todo lo que
debilita el Estado fuera automáticamente positivo. Algunos de esos gobernantes
definen directamente al Estado como el adversario fundamental a ser atacado,
debilitado, desarticulado.
AsÃ, es alrededor del Estado
que se dan las disputas polÃticas e ideologÃas contemporáneas. Desde que Ronald
Reagan (foto) asumió que el Estado habÃa dejado de ser la solución,
para ser el problema, el Estado ha estado en el centro de las principales
polémicas y acciones polÃticas.
El liberalismo ha asumido su
identificación con la democracia, oponiéndose al Estado, como institución
antidemocrática. La polarización fundamental, para el liberalismo y el
neoliberalismo, se darÃa entre Estado y sociedad civil.
El neoliberalismo
esconde su proyecto de mercantilización general de la sociedad,
bajo la capa de la sociedad civil. El polo neoliberal tiene a los empresarios
como sus sujetos centrales. La esfera mercantil no se opone al Estado, sino a
la esfera pública.
Esta es la esfera de los derechos,
la que busca que todos los individuos sean ciudadanos, esto es, sujetos de
derechos. En la polarización entre la esfera mercantil y la esfera pública, el
Estado – o la esfera estatal – es un espacio de disputa entre esas esferas. A
menudo al interior del Estado conviven, contradictoriamente, los intereses
mercantiles – en general en los ministerios económicos – y los intereses
públicos – concentrados, en los ministerios de polÃticas sociales.
Esta es la polarización
verdadera, entre el proyecto neoliberal, que busca mercantilizar a las
relaciones sociales, a expensas de los derechos de las personas, y el proyecto
antineoliberal o posneoliberal, que busca generalizar a los derechos y
transformar a todos los individuos en ciudadanos.
Está planteado el proyecto
de reforma del Estado, con significados distintos y contrapuestos. Para el
neoliberalismo se trata de un proyecto sistemático de desmonte del
Estado. Reformar es desestructurar al Estado, desarticular sus estructuras
fundamentales, es terminar con toda y cualquier forma de regulación de las
relaciones sociales.
Para el
antineoliberalismo, al contrario, se trata de democratizar al Estado, de
ensanchar su capacidad de regular las relaciones sociales, de poner limites al
proceso de mercantilización de las relaciones sociales. Se trata de reformar
radicalmente al Estado, en la dirección de su democratización, haciendo que la
esfera pública sea el eje fundamental del Estado.
Fuente: Página/12
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