La presidenta de la FUA le respondió a Milei y criticó el ajuste
Piera
Fernández: "No estamos dispuestos a renunciar a nuestro derecho a la
educación"
En diálogo con Página|12, la
estudiante de Ciencia PolÃtica en la Universidad Nacional de RÃo Cuarto
reflexiona sobre la masiva movilización del martes en defensa de la educación
pública. "Esperamos que el gobierno escuche y entienda que no hay
posibilidad de un futuro mejor si no es con educación", afirma.
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. Imagen: Leandro Teysseire
Dentro de un mes, Piera Fernández de Piccoli defenderá su tesis de
grado en la Universidad Nacional de RÃo Cuarto sobre el funcionamiento de las empresas estatales de
la Argentina. Este martes, la estudiante de Ciencia PolÃtica se transformó en
el rostro visible de la masiva marcha federal universitaria que congregó a
medio millón de personas en la Plaza de Mayo y a cientos de miles en el resto
del paÃs.
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Las tres Marchas, por Luis Bruschtein
Con 26 años, la presidenta de la Federación
Universitaria Argentina (FUA) apunta contra Javier Milei por la asfixia
presupuestaria y reclama una respuesta al ahogo que en las últimas semanas se
tradujo en facultades a oscuras para reducir gastos, hospitales universitarios
que operan al mÃnimo e investigadores que no pueden avanzar en sus proyectos
por la falta de recursos. “Esperamos
que el gobierno tenga la suficiente inteligencia y empatÃa para entender lo que
sucedió en las calles y que no ataquen más a la educación pública”, dice en
una entrevista con Página|12 horas
después de la movilización.
Fernández
de Piccoli nació en RÃo Cuarto, Córdoba, y su trayectoria
estuvo siempre ligada a la educación pública. Hija de una docente y de un comerciante “que no pudo
acceder a la universidad”, en unas semanas se recibirá de licenciada en
Ciencia PolÃtica. El martes, su discurso adquirió una fuerza atronadora: “No queremos que arrebaten
nuestros sueños, nuestro futuro no les pertenece; la educación pública nos
salva y nos hace libres”.
- ¿Cómo
analizás la masiva movilización?
- Estoy un poco más movilizada y conciente de la
situación. A nosotros nos costó llegar al escenario en Plaza de Mayo, era impresionante la cantidad
de gente que habÃa. TenÃamos la vocación de que fuera multitudinaria, que
marche no sólo la comunidad universitaria, sino toda la sociedad en defensa de
la educación pública, y ver que eso sucedió en Buenos Aires y en todo el paÃs
es realmente emocionante. TodavÃa me cuesta tomar dimensión de lo que implica
como hecho histórico.
-¿Y qué
hay que esperar a partir de ahora?
- Nuestra expectativa genuina es que el gobierno tenga
un cambio de postura radical, no nos da la sensación de que vaya a suceder,
pero esperamos que tengan la suficiente inteligencia y empatÃa de entender lo
que sucedió en las calles, y entender que fue un pedido de la sociedad para que
no ataquen y no
asfixien a la universidad pública argentina y que entiendan que no hay
posibilidad de un futuro mejor si no es con educación. Esperamos
una convocatoria al diálogo, poder resolver todos los problemas que
planteamos: no es solo el presupuesto para gastos de funcionamiento, también
los salarios para docentes y no docentes, las becas de los estudiantes, de los
investigadores, las obras de infrestructura. Esperamos un diálogo certero que
nos permita avanzar en soluciones. Y si no, seguiremos trabajando como lo
venimos haciendo en unidad, de manera colectiva, con todos los actores del
sistema universitario para propiciar un cambio de postura. No estamos dispuestos a
renunciar a nuestro derecho a la educación, a renunciar a nuestro futuro, a
renunciar a la universidad pública.
-¿Qué
fibras tocó el recorte en educación universitaria para que se logre una marcha
tan masiva y transversal, con el apoyo de la clase obrera?
- Tocó la fibra Ãntima de la expectativa
de un futuro mejor. No podemos pensar en una argentina más justa,
libre e igualitaria sin universidad pública. Esta universidad, a pesar de todo
lo que tiene por mejorar, es la que nos sigue brindando graduados de calidad,
médicos y enfermeros que nos atienden en hospitales, ingenieros que construyen
nuestros puentes, arquitectos que construyen nuestras casas. Creo que la
sociedad argentina tiene una fuerte valoración por la educación pública y eso
se notó.
-¿Qué
pensás del posteo del presidente Javier Milei en las redes sociales tras la
marcha, donde habló de “lágrimas de zurdo”?
- Es
muy triste, no solo por la falta de empatÃa y de perspectiva respecto de lo
que sucedió ayer, sino porque además con la violencia que se maneja en las
redes, que el propio presidente se ponga en ese nivel es muy triste, hay que
elevar el nivel de lad iscusión.
- El
discurso cierra con una frase que dice: “La universidad pública nos salva y nos
hace libres?”. ¿Por qué la eligieron?
- Lo escribimos de manera consensuada, fue construido
con estudiantes, docentes, rectores y no docentes. Nos salva porque la educación nos representa una
oportunidad ante el azar que nos produce la desigualdad. La educación como
herramienta por excelencia de la movilidad social ascendente es la que permite
tener oportunidades. Es perverso condicionar el futuro de una persona por el
lugar donde nació y eso es lo que transforma la universidad pública.
-¿Qué
implica un recorte de la magnitud en que denuncian rectores, estudiantes,
investigadores?
- Hoy estamos
atravesando una de las peores crisis que nos ha tocado enfrentar en la universidad
pública desde el regreso a la democracia, por el
congelamiento de los gsatos de funcionamiento, por la pérdida salarial de 50
puntos del poder adquisitivo de los docentes y no docentes, congleamiento de
becas y obras frenadas y recorte en ciencia y tecnologÃa. Todo esto implica una
baja en la calidad educativa, y también implica un problema serio para
garantizar el ingreso, la permanencia y el egreso de los estudiantes a la
universidad pública. Esto no queremos perderlo, queremos cuidar y fortalecer y
mejorar su calidad e inclusión, y sin presupuesto es imposible.
Fernández
de Piccoli defenderá el mes que viene su tesis de grado de
la licenciatura en Ciencia PolÃtica, donde aborda el rol de las empresas
públicas, que ha adquirido mayor relevancia con el plan de desguace y
privatización en el que avanza Milei, que puso la mira sobre AerolÃneas
Argentinas, Trenes Argentinos, Télam, Aysa y Correo Argentino, entre otras. En
total, son 18 las que pretende privatizar, según el proyecto de ley de bases que
envió al Congreso.
“Hice una pasantÃa en el Congreso de la Nación donde
investigué y generé una propuesta para mejorar el desempeño de las empresas
públicas argentinas, y que eso nos permita tener un proyecto a mediano y largo
plazo para salir de la lógica pendular entre estatización y privatización”,
resalta la presidenta de la FUA.
-¿Qué pensás del debate en relación a las privatizaciones que impulsa el gobierno?
- No estoy de acuerdo con el desguace del Estado. En
este tema hay que tener una decisión de Estado que tiene que ser construida y
sostenida en el tiempo de qué queremos hacer con las empresas públicas, porque
la gran mayorÃa de ellas son estratégicas para el desarrollo nacional, implican
servicios que son clave para la calidad de vida de los ciudadanos, y en ese
sentido es importante que tengamos un buen desempeñlo, que se manejen con
eficiencia y para eso hay herramientas institucionales, que hay que fortalecer.
Esa es la discusión de fondo: discutamos, debatamos sobre cómo funciona el Estado,
cómo hacerlo más eficiente y democrático, es una deuda pendiente. Pero que esto
no implique rfomper todo y lelvarlo a cero. Eso es un retroceso, no un avance.
- Le pusiste mucha garra al discurso y a la defensa de la educación pública. ¿Qué ves cuando mirás para atrás y recorrés tu carrera educativa?
- El paso por al universidad pública me hizo enamorarme
de la educación. Yo siempre supe y siempre quise ir a la universidad pública,
siempre me interesó formar parte de las discusiones que se dan en los procesos
de formación, me apasiona, la
universidad me cambió la vida, y más conozco a partir de mi rol en la FUA
al sistema universitario y más me admiro de lo que genera en la sociedad. Me
permitió proyectarme inidivualmente y colectivamente de una manera
extraordinaria. Gracias a la universidad pude acceder a una beca para estudiar
en España y Colobmia, pude hacer una pasantÃa en el Congreso, generé amistades de las más
cercanas. Soy lo que soy gracias a la universidad pública.
Fuente: Página/12
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