Murió este miércoles, a los 65 años
Jorge
Dorio, todoterreno cultural
El periodismo gráfico, la
radio, la televisión, la literatura, el teatro: periodista, escritor, poeta,
actor, Dorio fue un intelectual dedicado al campo popular, una de las voces del
retorno democrático.
14 de marzo de 2024 - 00:01
Junto a Estela de Carlotto en el set de "678": "Era un momento en el que habÃa que tomar partido". Imagen: Télam
Inclasificable. Un poco de todo, pero siempre dentro
del arte, la palabra y el pensamiento, áreas que puso en valor: periodista, escritor,
poeta e incluso actor.
Un intelectual en el
mundo popular, combinación difÃcil de encontrar; una voz fundamental del retorno
democrático. Entre sus trabajos más conocidos como columnista y conductor
están programas tan disÃmiles como La venganza será terrible, BadÃa y CompañÃa, Gran Hermano y 678. También escribió libros y actuó en pelÃculas y,
más recientemente, en una obra de teatro. A los 65 años murió este miércoles Jorge Dorio, tras sufrir un
infarto, según lo confirmó su colega Florencia Ghio.
"Una noticia muy
triste. Esta madrugada, falleció a raÃz de un infarto, Jorge Dorio. Tengo
hermosos recuerdos de mi adolescencia, cuando iba a escucharlo, junto al gran
Negro Dolina, al Café Tortoni, cuando hacÃan La venganza será
terrible", escribió la actriz y locutora en X. La red social era
este miércoles una catarata de recuerdos de todas las épocas
de la carrera de Dorio, plasmados por muchos de los que trabajaron con él o
fueron alumnos suyos, quienes evocaron facetas como su generosidad y
diversidad.
Del periodismo gráfico a la
radio, de la radio a la televisión: su trayectoria pasó,
desde los setenta, por distintos formatos, y estuvo siempre atravesada por la
esfera "sagrada" -la palabra es suya- de la poesÃa. Con un estilo
único, marcado por la verborragia y la complejidad de las ideas, fue un "referente
en la construcción de la cultura en democracia", en palabras de
Bernarda Llorente. Desde distintos espacios, analizó los acontecimientos
culturales, polÃticos y sociales del paÃs tras la apertura democrática.
Nació en Barracas el 26 de
marzo de 1958. En su hogar se respiraba cultura: su padre fue el
actor, dramaturgo y director Jorge Dorio. Cursó sus estudios secundarios en
el Nacional de Buenos Aires, donde fue un alumno destacado y estuvo
al frente del centro de estudiantes, por lo que fue perseguido por la
dictadura militar. DecÃa, también, que habÃa sido expulsado de cinco
jardines de infantes, y que en el servicio militar habÃa acumulado 15 arrestos
por mala conducta. Desde entonces no se afeitaba el bigote. En su
juventud estudió medicina, practicó deportes, comenzó a escribir poesÃa. "SalÃ
de ser monaguillo, me afilié en el Partido Comunista y me echaron por
erosionismo ideológico: yo hacÃa esgrima y eso era aristocrático y no podÃa.
Ahà salà a la calle y me volvà peronista", contó en un
intercambio con estudiantes de periodismo plasmado por Perfil.
En los setenta incursionó
en el periodismo gráfico, como director de la revista Periscopio,
junto al músico uruguayo Jorge Nasser, una publicación dirigida al público
juvenil con inquietudes culturales. A fines de la década colaboró con el
diario Convicción.
MartÃn Caparrós, con quien construyó una dupla creativa, lo definió como un "amigo del alma". "Llevábamos 25 años sin vernos, pero los que pasamos juntos fueron los más intensos de mi vida profesional. Aprendà mucho de él. Y lo quise mucho, mucho", expresó, y compartió un video de ambos. En 1984 iniciaron el programa radial Sueño de una noche de Belgrano, que obtuvo el premio España Radiodifusión al mejor programa de radio de habla hispana. El trabajo conjunto continuó en el ciclo televisivo El monitor argentino (1986) y en la dirección de la revista literaria Babel (1988-1991). El primero fue "un programa que hizo historia por inventar la biografÃa de un escritor apócrifo, José Balbastro", del cual "la gente salió a pedir sus libros", evocó el periodista Alejandro Bidart en X.
En los ochenta, en TV, trabajó además en el emblemático BadÃa & CompañÃa. Y a fines de la década, en otro emblema, La venganza será terrible, ciclo radial creado por Alejandro Dolina, con quien compartió también el ciclo
televisivo La barra de Dolina, emitido por el entonces Canal 7.
"El periplo laboral de
Dorio (del programa en Radio Belgrano y su docencia en la UBA -fui alumno-
a Gran Hermano y 678) como reflejo de
los ajustes y rebusques que las industrias culturales argentinas
imponen a gente creativa e inquieta del campo intelectual",
tuiteó MartÃn Becerra, especialista en medios. En 2001 Dorio
ganó popularidad como panelista de Gran Hermano, la novedad
televisiva de la época, que mostraba en la pantalla chica en directo la vida
cotidiana de un grupo de desconocidos en una casa equipada con cámaras y micrófonos.
"Empecé en programas tan elitistas como mi educación. Hoy puedo opinar lo
mismo, sostener las ideas y hasta me puede entender todo el mundo. El
hecho de trabajar en GH me permite colar cosas que de otro
modo la televisión no admitirÃa", dijo en una entrevista concedida
a Revista Noticias. "Mis libros o mi hijo van a sobrevivir
bastante más que cualquier producto televisivo", auguraba. Fue
panelista de los debates en 2001, 2002, 2003 y 2007.
Luego llegó 678.
Condujo el programa de la TV Pública desde 2013 hasta la última emisión.
"No era novedad para nadie que yo tenÃa afinidad con el proyecto",
dijo hace unos años a Infobae, en alusión a los gobiernos de Néstor
y Cristina Kirchner, y aseguró que era "un momento de la
historia en el que habÃa que tomar partido. Se jugaba y se jugó bastante, y
habÃa que comprometerse". Su visión del periodismo es que era
"esencialmente una militancia".
"Si bien he circulado
en esto de los medios y el periodismo, siempre he creÃdo y sostenido que hay
que mantener algún lugar sagrado en la vida. Y ese lugar sagrado está fuera
de lo profano", definÃa en una entrevista con Radar,
suplemento cultural de Página/12, entrevistado por la
reedición de su segundo libro, La mujer pez, en 2013.
"Publiqué muy joven, a los 21 años. Me movÃa en un grupo de mucha gente
que escribÃa versos y que hacÃa periodismo de una manera también lateral.
Publiqué Huésped de sà mismo en el '82, más o menos",
repasaba. La nota retrataba que escribÃa casi en secreto desde ese año,
respaldado por la figura de Alberto Girri. Y que después, los
viajes, la radio, la televisión, lo habÃan ido apartando de la
literatura. Entre sus tÃtulos publicados se encuentran, también, La
verba inflamada -antologÃa de textos periodÃsticos aparecidos
en distintos medios, como Página/12- y La evolución de octubre -poemas
peronistas en los que reunió "dos pasiones persistentes e
irrenunciables": la "narración histórica desde la perspectiva del
movimiento nacional" y la "escritura rigurosa de poesÃa"-.
Como actor secundario
participó de las pelÃculas El lado oscuro del corazón, Besos en la frente, El retrato de
Felicitas y La luz del bosque. En 2019 debutó en teatro de la mano de José MarÃa Muscari,
compartiendo elenco en Sex con Esther Goris, Diego Ramos y Noelia Marzol.
"Me encantó conocerte y que seas parte de SEX original, el primer año. Un distinto, un diferente, un
pensador y un artista de la inteligencia", dice el mensaje que le dedicó el director
teatral en X. Su último trabajo en TV fue como panelista en Sin
lugar para los débiles (C5N), conducido por Fernando Borroni. A comienzos
de este año, Dorio fue uno de los 500
trabajadores a los que Radio Nacional no renovó el contrato con el cambio de gobierno.
Fuente: Página/12
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