Masiva movilización a Plaza de Mayo a 48 años del golpe genocida
Una multitud para decir
nunca más a la dictadura y a la miseria planificada del gobierno libertario
Cuatrocientas mil personas
salieron a las calles contra el negacionismo de Javier Milei y Victoria
Villarruel. "Queremos un pueblo feliz y para eso tiene que haber pan, paz,
trabajo y libertad", pidieron los organismos de derechos humanos.
25 de marzo de 2024 - 00:01
Daniel siempre pensó que
habÃa nacido el 24 de marzo de 1977. En julio del año
pasado, supo que toda esa historia era mentira, incluso el dÃa de su
cumpleaños. El de ayer fue su primer 24 de marzo en las calles. A la Plaza
de Mayo llegó abrazado a su hermano Miguel “Tano” Santucho. Él llevaba
una pancarta con la cara de su mamá, Cristina Navajas. Su papá, Julio Santucho,
les cuidaba las espaldas. Los tres caminando juntos mostraban la potencia de un
movimiento de derechos humanos, que —a 48 años de la dictadura—
sigue buscando verdad y justicia y, al mismo tiempo, convoca a miles de
personas a decir que nunca más la desaparición, la tortura y el robo de los
hijos pueden sembrar la tierra de la Argentina, aunque estén en el gobierno
quienes buscan justificar los crÃmenes más atroces.
Mientras los Santucho se
acercan al escenario que se montó de espaldas a la Casa Rosada, una multitud
aplaude el paso de los militantes de los organismos de derechos humanos. La
jornada de este domingo, con un sol abrasador, no solo busca decir que no hay
ni olvido ni perdón a los criminales del terrorismo de Estado, sino también dar
un mensaje en contra de la “miseria planificada” –con la que el
periodista Rodolfo Walsh describió el verdadero plan de la dictadura y
que se resignifica ante el programa del gobierno de Javier Milei y
Victoria Villarruel.
Son 400.000
personas –según los cálculos de los organismos– que recorren la
Avenida de Mayo y las calles aledañas. Las Madres, las Abuelas, los HIJOS, los
familiares se acomodan en el escenario. Nora Cortiñas sube en una silla
de ruedas y recibe como regalo un feliz cumpleaños de la multitud. Dos dÃas
antes, cumplió 94 años. Ella agradece. Levanta el puño izquierdo y
saluda. A su lado está el premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
Del otro lado, se ubican Estela de Carlotto y Taty Almeida. En el
escenario hay dirigentes sindicales: Hugo Yasky (CTA de los
Argentinos), Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma), Roberto Baradel (Suteba).
También agradecen la presencia de Héctor Daer y Pablo Moyano, de la CGT,
que, por primera vez, participa orgánicamente de la convocatoria.
El documento, consensuado
por los organismos, recuerda que otro 24 de marzo, hace ya 20 años, Néstor
Kirchner bajó el cuadro del dictador Jorge Rafael Videla y pidió perdón en la
ESMA por la vergüenza de haber callado en democracia. Se destaca el valor del
Nunca Más, que en septiembre cumplirá 40 años, y del Juicio a las Juntas.
–¿Dónde están los cuerpos
de nuestros desaparecidos? ¿Dónde está Julio López? –pregunta Estela de
Carlotto cuando toma el micrófono.
Ya pasaron algunas horas
desde que la Casa Rosada difundió un video sobre la “memoria completa”, y el
reclamo del organismos toma otro Ãmpetu. “Frente a este gobierno que
pretende restablecer la teorÃa de los dos demonios y reivindica el terrorismo
de Estado–dice la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo–, seguimos reclamando
una ley contra el negacionismo, que sancione a funcionarios y
funcionarias y representantes elegidos que desestimen los crÃmenes y a sus
vÃctimas”.
Pérez Esquivel habla del
proyecto de paÃs del gobierno de La Libertad Avanza. “La patria no se
vende, se defiende”, dice el fundador del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj). Y
desde la Plaza empiezan los cánticos frente a la decisión de echar por tierra
todas las empresas públicas. Hay aplausos para los trabajadores de la agencia
estatal Télam y para los de la TV Pública, todos ellos con la espada de
Damocles del cierre que anuncia Milei.
Hay silbidos cuando se nombra a Mauricio Macri o Patricia Bullrich. Le cantan a Milei. “El que no salta votó a Milei”, gritan y empiezan los saltos. Villarruel, abanderada de la familia militar, recibe un abucheo cuando es mencionada. Desde las redes, ella provoca y ataca a Estela de Carlotto, sÃmbolo en el mundo de los derechos humanos.
“Vamos a seguir cuidando la
democracia en la Argentina y en toda la Patria Grande, siempre, porque cuando
lo hacemos estamos homenajeando la memoria de quienes lucharon por una Patria
libre, justa y solidaria; porque cuando lo hacemos reclamamos que se
terminen las prácticas y discursos de odio y negacionismo, porque queremos un
pueblo feliz y para eso tiene que haber pan, paz, trabajo y libertad”,
promete Taty Almeida.
Dedos en “v”. Puños izquierdos
en alto. El grito que emana desde la garganta de la referente de Madres de
Plaza de Mayo- LÃnea Fundadora: ¡30.000 detenidos desaparecidos!
¡Presentes! ¡Ahora y siempre!
La primera marcha terminó
pasadas las 3.30 de la tarde. Después llegó la del Encuentro Memoria, Verdad y
Justicia. La marea de gente no se detuvo. “Impresionante”, repite la
diputada Myriam Bregman, del FIT-U, ante la convocatoria. “Fue
una marcha enorme y mostró la disposición para enfrentar a Milei”, se
entusiasma.
Osvaldo Barros, sobreviviente de la ESMA
y referente de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), estuvo en
las dos convocatorias. "Fue muy intenso. Hubo mucha gente joven y mucha
gente suelta. Lo vivimos con alegrÃa al ver tanta gente", reconoce.
La previa
Las Madres de Plaza de
Mayo-LÃnea Fundadora tienen su sede en un edificio de Piedras al 100. La puerta
está abierta desde las once de la mañana. Entran y salen militantes. Eduardo
Tavani, dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, se mueve
de un lado para el otro. Iris Pereyra de Avellaneda, presidenta de la Liga
Argentina por los Derechos Humanos (LADH), lleva una remera con la cara
de su hijo, el “Negrito” Avellaneda, un pibe de quince años asesinado en Campo
de Mayo y tirado en un vuelo de la muerte. “Nunca fue fácil”, dice Iris.
“Nuestra prioridad es que nunca más tengamos un gobierno negacionista y
fascista”.
A las 10.55, el gobierno
publicó en la cuenta X de la Casa Rosada un video con el que pretende
justificar los crÃmenes de la dictadura.
–¿Lo viste? ¿Qué dice?--
preguntan en el departamento de las Madres.
Eduardo Jozami está junto a su
compañera Lila Pastoriza. “El gobierno está redoblando su ofensiva
negacionista. Nos resulta bien difÃcil no evocar las peores
situaciones vividas en la Argentina”, dice el exdirector nacional de Derechos
Humanos del Ministerio de Defensa.
En la puerta del edificio
están Cecilia De Vincenti y Mabel Careaga. Son las hijas de Azucena
Villaflor y Esther Careaga, Madres de Plaza de Mayo secuestradas en diciembre
de 1977. “Es un 24 de marzo especial porque tenemos que enfrentar a un
gobierno que reivindica los crÃmenes de la dictadura. Espero que este dÃa sea
un punto de inflexión en la organización popular contra el hambre que esta
administración también está generando”, se esperanza Careaga.
Cecilia De Vincenti está
emocionada. “Es importante poder demostrarle a este gobierno que no
puede seguir hablando de guerra. Los genocidas fueron juzgados y deben seguir
en la cárcel”, dice.
Minutos antes, la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un comunicado recordándole al
Estado argentino que no puede indultar ni dar beneficios carcelarios a los
criminales de la última dictadura.
En la zona del escenario
están Graciela Lois y Adriana Taboada, entre otros, con los
preparativos. Graciela milita desde diciembre de 1976 en Familiares de
Desaparecidos y Detenidos por Razones PolÃticas. Se unió después de que
secuestraran a su marido. “Ningún 24 de marzo es un dÃa de festejo,
como dijo Villarruel. Para nosotros, ese dÃa empezó la noche más terrible que
hubo en este paÃs: un genocidio, 30.000 desaparecidos. Ellos impugnan el número
de desaparecidos. Que ellos y sus amigos nos digan dónde están”, reclama.
Taboada dice que no sabe
cuántos hechos trágicos cómo el genocidio que atravesó la sociedad Argentina
provocan lo que provoca el 24 de marzo. “En este momento nosotros tenemos un
gran desafÃo que es volver a pensar de qué manera comunicar toda esta historia
a los más jóvenes. Pero no hay ninguna duda de que esta contundencia de
la gente en las calles para esta fecha es un logro de este faro que es el Nunca
Más. Esto es un grito por el Nunca Más, que después de casi cinco décadas
se sigue escuchando con toda esta fuerza”, afirma.
La abogada Guadalupe
Godoy camina por Avenida de Mayo. “El gobierno habla de un pacto para
el 25 de mayo. Es obvio que el 24 de marzo es la fecha en la que el pueblo sale
a defender la democracia”, comenta mientras trata de abrirse paso hacia la sede
de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo –donde se vivirá el segundo
24 de marzo sin Hebe de Bonafini.
El gobernador Axel
Kicillof fue hasta la Casa de las Madres, donde se encontró con
Carmen, Visitación, Pina y Azucena. "Es la primera vez que algunos
sectores que tienen las máximas responsabilidades cuestionan este tipo de
cosas. No es una cuestión de contraste o trinchera ni de chicanas.
Todos los que están acá están defendiendo la democracia, la verdad y la
justicia y eso no deberÃa tener bandera polÃtica. Y creo que la novedad
es que quieren negar lo que ocurrió en la Argentina y eso es algo que nuestro
pueblo no está dispuesto a permitir", dice.
Caminar
Carlos Pisoni camina por Avenida de Mayo
con la columna de H.I.J.O.S Capital. “Es un 24 de marzo distinto –dice–. Tenemos
un gobierno de ultraderecha en el poder con el mismo plan económico por el que
desaparecieron a nuestros viejos. Lo que logra con este programa es
que hoy hayamos marchado con la CGT”.
En un lateral, están AnalÃa
Kalinec y Bibiana Reibaldi. Las dos son hijas de genocidas e integran Historias
Desobedientes. “Ellos saben –dice Reibaldi en relación a los represores–. Y
los hijos obedientes son cómplices de ese silencio”. Es una alusión a
Villarruel, cuyo padre se jactaba de haber combatido a la subversión tanto en
el ámbito urbano como rural.
Guillermo Pérez Roisinblit –uno de los nietos encontrados por las Abuelas– está contento con la movilización de este domingo para la que trabajó durante las semanas previas. “La gente salió a bancar y a decir que hay cuestiones con las que no se puede jugar. El pueblo es el que está en la calle, no en Twitter. Casi medio millón de gente marchó, no eran trolls”. Para Paula Litvachky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), hay una palabra que define la movilización de este año: "potente".
Victoria Montenegro coincide. “La
marcha es la mejor respuesta a un gobierno que quiere negar nuestra historia –dice
la diputada, que fue secuestrada con sus padres, apropiada por un militar del
Ejército y restituyó su identidad por la búsqueda de Abuelas–. Por más
que intenten reinstalar la teorÃa de los dos demonios, la memoria sigue viva en
las calles”.
Fuente: Página/12
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