Entrevista al exministro de la Presidencia de Bolivia
Juan Ramón Quintana:
"Evo Morales es la representación genuina del pueblo boliviano"
El político boliviano
afirmó que la decisión del Tribunal sobre las reelecciones indefinidas es una
estrategia para impedir que el exmandatario vuelva a pelear por la presidencia
en 2025.
5 de enero de 2024 - 00:01
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· El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de Bolivia anuló en un fallo sin posibilidad de apelación la potestad de la reelección indefinida alegando que "no es un derecho humano", situación que pone en riesgo la candidatura del expresidente Evo Morales en 2025. En diálogo con PáginaI12, el ministro de la Presidencia durante su gestión, Juan Ramón Quintana, señaló que se trata de una maniobra arbitraria por parte del tribunal, presionado por el gobierno para proscribir a Morales. Además, criticó la gestión del actual presidente, Luis Arce, respecto al rumbo de la economía y su intención de restablecer relaciones con Estados Unidos.
- ¿Qué opinión le merece la
decisión del TCP?
- Hay que aclarar que la
determinación del tribunal no está dirigida de manera directa a ninguna
consulta o amparo específico sobre la reelección indefinida, tema cuestionado
por el gobierno colombiano de Iván Duque ante la Corte Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH) y que fue inducido por la derecha boliviana en un
intento por vetar la reelección o candidatura de Evo Morales en 2019. Resulta que
hace unos meses Miguel Ángel Balcazar, candidato a autoridad judicial en el
marco de las elecciones judiciales, presentó un amparo al Tribunal
Constitucional. El reglamento para las elecciones judiciales establecía que las
declaraciones públicas podían anular candidaturas. El candidato alegó que esto
violaba su libertad de expresión. Entonces, la respuesta del TCP se centró en
este amparo, pero el magistrado René Yván Espada introdujo de manera insólita y
arbitraria una serie de consideraciones, juicios de valor acerca de la
reelección indefinida. Ahora bien, a partir de eso surgieron tergiversaciones
para desorientar a la opinión pública, manipulación de la información dirigida
a señalar que Evo Morales estaría vetado para postularse en 2025. El texto refleja
un interés político de los miembros del tribunal, que concluían su gestión el 1
de enero, y que responde a la presión incontenible sobre ellos de parte del
Poder Ejecutivo para tratar de proscribir la candidatura del expresidente.
- ¿La derecha boliviana le
tiene miedo a Morales?
- Por supuesto, pero no es
solamente la derecha boliviana. Evo es un candidato que aterroriza a
cualquiera, es un candidato invencible en todas las jornadas electorales. Desde
el 2005 las ganó a todas a excepción del referéndum del 2016, con muy poco margen.
Entonces es uno de los personajes políticos al que nadie se quiere enfrentar
porque es la representación genuina del pueblo boliviano, tiene un apoyo
masivo… Hoy en el mapa de la oposición antievista hay tres grandes fuerzas. La
primera es la derecha boliviana, que está sometida a los intereses extranjeros.
Tiene un legado antipatriótico, antinacional, vinculado a la capitalización y a
la privatización. Y no perdona a Evo haber logrado la mejor gestión de toda la
historia de Bolivia, pero además por su condición indígena y de líder sindical.
La segunda tendencia es la del presidente Arce, que paradójicamente fue elegido
por el propio Evo, a quien ha traicionado; el vicepresidente; y una pequeña
fuerza que se ha escindido del tronco común del MAS, a los que se los llama
renovadores. Ese es el otro frente de batalla que lo que quiere es proscribir a
Evo e incluso al MAS para ser reelectos en el 2025 y en el 2030. Luego está
toda la derecha regional liderada por las fuerzas imperiales norteamericanas,
especialmente el Departamento de Estado.
- ¿También se puede hablar
de miedo en el caso de EE.UU.?
- EE.UU. prácticamente odia
a Evo por su planteamiento antiimperialista, anticapitalista. Ese país siempre
le ha temido y lo ha tratado de eliminar desde hace más de 30 años. La historia
política de Evo se ha construido peldaño a peldaño frente a todas las formas
inimaginables de agresión política e incluso física que sufrió. No hay que
olvidarse la cantidad de veces que han tratado de matarlo, el secuestro aéreo en
Europa, los golpes de Estado del 2008 y el 2019, las campañas insidiosas por
los medios de comunicación, etcétera. El imperio quiere eliminarlo a toda costa
porque sabe que si Evo retorna va a reimpulsar la integración regional y
liderar nuevamente la gran lucha por la emancipación de los pueblos de América
Latina. Estamos en un contexto de restauración ultraconservadora en la región,
por lo que cada día Evo adquiere mayor valor político para ser destruido.
- ¿Qué retrocesos ve
Bolivia desde que Morales dejó de ser presidente?
- Primero, desde la
perspectiva política, Arce se ha convertido prácticamente en un adversario
furibundo contra la posibilidad electoral de Evo Morales. Desde que llegó al
gobierno hace tres años, decidió emprender una gran campaña de criminalización
para liquidar su liderazgo y lo está haciendo de distintas maneras: utilizando
a los medios de comunicaciones oficiales, las redes sociales, el pago de pauta
oficial… El segundo elemento es que Arce ha tendido, de una manera muy
explícita, a construir puentes con la derecha, garantizando las gestiones de
dirigentes conservadores. Es el caso, por ejemplo, de Manfred Reyes Villa, el
alcalde de la ciudad de Cochabamba, que debería estar detenido en la cárcel por
un conjunto de ilegalidades que lo comprometen. Arce es muy complaciente con
las prácticas de corrupción que se dan en todo el gobierno. Prácticamente hay
una epidemia de corrupción en distintas entidades e instituciones públicas pero
el gobierno no se pronuncia por temor a perder el respaldo político. Por otra
parte, la Cancillería está trabajando para tratar de restablecer la relación
diplomática con Estados Unidos. Nosotros habíamos expulsado a la CIA, la USAID,
la DEA, etc. Habíamos desmantelado la intervención norteamericana durante 14
años, pero actualmente se está recomponiendo.
- ¿Y el manejo de la
economía?
- Se produjo una
desaceleración del protagonismo estatal en la economía: antes el Estado tenía
cerca del 35%, ahora es menos del 20%. Es decir, el gobierno de Arce abrió
puertas a la participación de empresarios privados, alejándose de la relación
equidistante mantenida por Evo. Además, hay permisividad en actividades contra
las que Evo luchó duramente como el contrabando y el narcotráfico. Estas licúan
recursos, otorgando cierta estabilidad a la economía y por eso es que el nivel
de la inflación es relativamente bajo. Se estimaba que en 2023 la economía
boliviana iba a crecer el 4,5%. La CEPAL dice que crecimos un 1,9% y el Banco
Mundial 2%. Es decir, hemos crecido a la mitad de las expectativas. Se redujo
la inversión pública prácticamente un 30%, no se reintrodujeron recursos para
el mercado interno y no se ampliaron los beneficios sociales que habíamos
logrado durante 14 años. En cambio, hay una tendencia más bien a contraer la
economía por la vía de los precios y no por la vía de la producción, aunque el
gobierno dice lo contrario.
Entrevista: Axel
Schwarzfeld
Fuente: Página/12
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