Paraná, canal y soberanÃa
En el contexto de creciente complejidad de la vida
polÃtica nacional, signada por la belicosidad de la llamada Trifecta
mentimediática, el repertorio de temas sigue tan variado como peligroso.
Pero sobre todo, peligroso. Y no sólo porque tenemos la justicia que tenemos y
el abuso sistemático de una oposición tan violenta, sino porque en estos dÃas
se dirimirán asuntos extremadamente importantes y delicados.
Y el mayor, sin dudas, el imperioso y urgente
reestablecimiento de la soberanÃa nacional sobre nuestros rÃos y costas
marinas. Un tema basal de todo paÃs independiente, que en nuestro caso es
histórico y ahora se redefine. A saber: la salida de nuestras exportaciones al
Océano Atlántico y al mundo; nuestra condición de paÃs marÃtimo que también
somos; nuestra lucha diplomática para recuperar las Islas Malvinas usurpadas, y
nuestro control sobre las islas del Atlántico Sur y la porción de Antártida que
reivindicamos consistentemente desde hace más de un siglo. Todo eso se
dirimirá en los próximos dÃas.
Lo anterior refiere, claramente, al cuestionadÃsimo
Decreto 949/20 que, según diversos especialistas, si no es derogado con
urgencia implicará lisa y llanamente la renuncia de hecho de la
República Argentina a la histórica soberanÃa sobre el rÃo Paraná y el Mar
Argentino.
Para entender la gravedad de este decreto hay que
poner en primer plano lo que advirtió esta semana la diputada nacional Alcira
Argumedo: "Las concesiones de puertos terminan este año", y al igual
que todos los derechos sobre nuestro rÃo Paraná "no tiene ningún costo
retomarlos para el sector público". Y en cambio, si volvieran a cederse
sin una previa consulta popular urgente, "el costo serÃa altÃsimo".
Son numerosas las expresiones que advierten el
peligro que implica este decreto, cuya ejecución depende del ministro de
Transporte, Mario Meoni, un militante radical de vieja cepa, aliado al Frente
Renovador de Sergio Massa, que fue intendente de la bonaerense ciudad de JunÃn.
Hombre cuestionado por diversos entendidos en materia de soberanÃa, algunos
anticipan el desastre polÃtico, geoestratégico y moral que significarÃa
que los argentinos perdamos nuestra soberanÃa sobre las vÃas de navegación y
exportación.
A lo anterior se debieron tanto la fuerza como el
apoyo que recibió el pedido urgente de informes al ministro Meoni formulado por
el Senador Jorge Taiana acerca de todo lo relacionado con la concesión,
modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de
señalización, dragado y mantenimiento de la VÃa Navegable Troncal, asÃ
como sobre el futuro llamado a licitación pública nacional e internacional para
la construcción del nuevo canal Magdalena, obra ya incluida en el Presupuesto
2021.
Y es que el efectivo ejercicio de la soberanÃa en
materia de transporte fluvial y comercio exterior, conlleva la
necesaria e irrenunciable seguridad de que las exportaciones argentinas salgan
al mar a través de aguas argentinas, es decir, por ese nuevo canal que
desemboca directamente en el Atlántico.
Toda forma o pretensión de relativizar este
elemental derecho de la Argentina es atentatoria contra los intereses
nacionales, y es por eso que resultan tan sospechosamente confusas tanto la
redacción como algunas ambigüedades y oscuridades textuales del decreto
949/2020 que en diciembre de 2019 delegó en el Ministerio de Transportes
prácticamente la totalidad del control de la "Sociedad del Estado
Administradora Federal de HidrovÃa", creada por el Presidente Alberto
Fernández en agosto de 2020, e integrada por el Estado Nacional (51% del
capital social) y las siete provincias ribereñas del rÃo Paraná: Santa Fe,
Buenos Aires, Entre RÃos, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. Pero la cual
de hecho no existe.
La importancia del Paraná es fundamental: la
soberanÃa sobre este rÃo en nuestro territorio nos corresponde enteramente, y
no sólo gracias a la gesta del 20 de noviembre de 1845, cuando en la Batalla de
Vuelta de Obligadonlas tropas de la Confederación Argentina al mando de Juan
Manuel de Rosas derrotaron a la flota anglo-francesa impidiendo el dominio de
las dos potencias sobre nuestro mayor rÃo interior. La importancia de aquella
gesta se ratifica hoy en el hecho de que navegan el Paraná y el Plata cerca de
6.000 barcos por año, transportando el 80% de las exportaciones argentinas.
En ese sentido, el decreto 949/2020 podrÃa ser
funcional a intereses foráneos, ya que el gran favorecido en su texto es el
puerto de Montevideo, que pasarÃa a ser la salida al mundo de todas
nuestras exportaciones, las que se verÃan obligadas a navegar el canal
Punta Indio, que es uruguayo pero ya en manos de grandes corporaciones
multinacionales.
Una de las primeras advertencias la hizo el
Ingeniero y exsubsecretario de Puertos y VÃas Navegables Horacio Tettamenti,
quien reclamó que el gobierno reafirme los derechos argentinos y garantice que
las exportaciones por el Paraná desemboquen en el canal Magdalena, bajo control
nacional, con salida directa al Atlántico y fuerte reducción de peajes al
obviarse el desvÃo por Montevideo. A la vez, se pronunciaron expertos
militares. El teniente de navÃo retirado Julio César Urien, presidente de la
Fundación Interactiva para la Cultura del Agua, señaló esta semana que “esta
HidrovÃa comienza en Puerto Cáceres, en el Mato Grosso, y llega a Palmira en
Uruguay, y es un proyecto de las grandes multinacionales, Cargill, Dreyfus,
Bunge. Por allà sale el 50% de la proteÃna mundial. Y sale también casi todo el
comercio exterior argentino".
Por su parte, el general retirado Fabián Brown,
doctor en Historia, ex rector de la Universidad del Ejército, y director del
Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús, señaló que "las
multinacionales y el Reino Unido disputan la hidrovÃa fluvial y el Atlántico
argentino por su importancia estratégica para la defensa de nuestras riquezas
naturales y el control del comercio internacional argentino". Sentenció
además que "toda cuestión de soberanÃa tiene que ver con la presencia,
y el problema argentino es que no tenemos". Por lo que es
"imprescindible y urgente que nuestro gobierno haga el acto
polÃtico fundamental que es la ratificacion del Paraná como medular de la
Argentina, y que marquemos la cancha, como se dice".
No en vano en el Senado el excanciller Taiana
cuestionó de hecho el extraño manejo del ministro de Transportes, quien designó
como Subsecretario de Puertos, VÃas Navegables y Marina Mercante de su
ministerio a un ciudadano uruguayo, nacionalizado argentino, que vendrÃa de
trabajar para la multinacional Dreyfus, que es una de las principales
exportadoras de granos, legumbres, harinas y aceites vegetales desde uno de los
más importantes puertos sobre el Paraná.
Nadie ha pedido renuncias todavÃa, pero hay varias
que ya están en boca de muchos.
Fuente: Página/12

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