Milhojas de vergüenza ajena
16 de octubre de 2025 -
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. Imagen: NA
No por repetidas menos
humillantes. Las imágenes del útlimo tour de Javier Milei a los Estados Unidos
son una confesión de sumisión consentida. El rostro del Presidente extasiado
frente al patrón del imperio decadente desata un cóctel de desazón, angustia,
bronca. Hierve la ira ante el patetismo de una banda freak que
asumió el poder por el voto popular.
En Los ingenieros
del caos, el ensayista Giuliano Da Empoli describe el minucioso
formateo de personajes marginales --outsiders, les dicen-- para
entronizarlos en la cúspide del poder. En la Argentina, el exitoso experimento
tuvo el plus de un casting inalcanzable, incluso, para los más
avezados buscadores de talentos. Tras años de horadar el sentido común, con la
contribución de la decepción provocada por polÃticos pusilámines, llegó
el "especialista en crecimiento con y sin dinero".
Al año y medio de gestión el
derrape del fracaso de los mismos de siempre con los que se rodeó --Caputo,
Sturzenegger, Bausili, Bullrich-- aceleró la velocidad del derrotero al
precipicio. Los insultos y traiciones a los aliados imprescindibles hicieron
estallar el pragmatismo de los acuerdos con los también acomodaticios de
siempre. Los votos en el Congreso para sancionar la Ley Bases fueron el mojón
sobre el que se asentó la motosierra para recortar los derechos de los más
vulnerables. Las consecuencias de las feroces serruchadas distanciaron a los
colaboracionistas y la maqueta libertaria empezó a desmoronarse.
ParecÃa que se habÃa
naturalizado la feroz represión a los jubilados, el destrato a las personas con
discapacidad, la demonización de los trabajadores del Garrahan, gracias a la
aparente normalidad que implicaba la baja de la inflación. Saltaron las estafas
con $Libra, las coimas en las compras de medicamentos, los despidos, la
depreciación de los salarios para que las elecciones legislativas bonaerenses
mostraran al rey desnudo.
Ahora, apenas a doce dÃas de
los comicios nacionales de medio término, la debacle es tal que el efecto de
los tuits del secretario del Tesoro y de Donald Trump alcanzaron solo para
frenar una primera corrida hace dos semanas. El viernes pasado, Estados Unidos
intervino directamente en el mercado bursátil argentino para contener al dólar
y reiteró el swap de 20 mil millones. Una semana de Caputo y su equipo en
Washington para perfeccionar la entrega antecedieron finalmente el encuentro de
ayer. El bonus track fue la fallida candidatura de José Luis Espert, financiado
por un narco, al que lograron bajar de la lista pero no de la foto. El spot de
su sustituto Diego Santilli diciendo "acá habÃa otra persona" al
explicar que lo tienen que votar a él mientras marcan la imagen del calvo
es too much.
GarcÃa Márquez verÃa opacada
su imaginación ante la sola descripción del saldo de esa conversación
bilateral. Los elogios hasta el paroxismo de Milei a Trump no fueron traducidos
--el intérprete se distrajo, seguramente empalagado de solo mirarlo--, Trump
habló todo el tiempo pensando en la renovación de mandato de su interlocutor y
extorsionó: "Si no gana , no seremos generosos", de inmediato se
desplomaron las acciones y trepó el riesgo paÃs. Ahà empezó la comedia de
enredos hasta lograr que el magnate posteara una especie de aclaración. Ya era
tarde, toda aclaración parte en desventaja y si es Patricia Bullrich la
encargada de explicar la filosofÃa...
"Faltan ocho dÃas para
las elecciones", precisó Caputo dejando al descubierto que su calendario
no es gregoriano sino bursátil. Un tiempo eterno en la Argentina de Milei.
Llegar al 26 de octubre está llevándonos a tener que intoxicarnos, como dice la
periodista Julieta Dussel, con "un milhojas de vergüenza ajena".
Fuente: Página/12
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