El Plan Cóndor: los casos emblemáticos de Goulart y Neruda
Tras la muerte de
Kissinger, se espera que EE.UU. desclasifique archivos
El investigador brasileño
Jair Krischke está convencido de que se abrirá una nueva etapa en las
investigaciones a partir del fallecimiento del ex secretario de Estado
norteamericano.
4 de diciembre de 2023 -
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Desde Brasilia
Con la muerte de Henry
Kissinger se “abrirá una nueva etapa” en las
investigaciones y es posible que "tengamos más precisiones" sobre
el Plan Cóndor. Esa es la tesis de Jair Krischke, el mayor experto
en Brasil y una de las referencias mundiales sobre los asesinatos y
desapariciones perpetrados en acciones conjuntas por las dictaduras
sudamericanas en los años setenta y ochenta.
Que el ex secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional haya
fallecido la semana pasada a los cien años en su residencia de Connecticut “es
un hecho que selló su impunidad e impidió definitivamente su indagación
judicial. Al mismo tiempo, tornará más factible la desclasificación de los
archivos que Estados Unidos mantuvo guardados bajo siete llaves durante
décadas”, dice en esta entrevista con PáginaI12, Krischke que fue
consultor de la justicia argentina y testigo ante la italiana en los procesos
sobre el Cóndor.
"Muy pocos papeles sobre Kissinger y su relación con el Cóndor se
han liberado hasta ahora – apunta Krischke - pero no tengo dudas de que esa
cerrazón está terminándose. Los papeles pueden empezar a divulgarse en un año,
en dos, en cinco años. Realmente no creo que el presidente (demócrata) Joe
Biden esté interesado en liberarlos enseguida, de lo que estoy seguro es que
varios documentos acabarán por tomar estado público".
"Recordemos el asesinato del presidente (John Fitzerald) Kennedy
del cual se cumplieron 60 años en noviembre. Al principio el gobierno
estadounidense creó la Comisión Warren para tapar todo diciendo que el culpable
fue un tirador solitario. Después comenzaron a conocerse documentos secretos y
hoy en dÃa hay un consenso respecto de que hubo una conspiración. Me temo que con
Kissinger pasará lo mismo. Hoy se sospecha que estuvo involucrado con el Cóndor.
En los próximos años posiblemente quedará demostrado que fue la persona clave
de esa red terrorista".
"Desde mi punto de vista los grandes crÃmenes del Cóndor fueron en
alguna medida idea de Kissinger. Y de no ser asÃ, él estuvo al tanto de los
atentados que estaban siendo planeados", especula el investigador
brasileño.
Goulart y Neruda
Habiendo tantos casos pendientes de esclarecimiento, "cuáles son
los que deberÃan ser investigados prioritariamente?", preguntó este
diario.
"La muertes del expresidente brasileño Joao Goulart y el escritor
chileno Pablo Neruda – señala Kirschke – permanecen envueltas en una nebulosa creada para confundir a la opinión pública. Pero después de haber
seguido esos casos con especial interés considero que ambos fueron
vÃctimas de asesinatos planeados meticulosamente por el Cóndor. Y
posiblemente fueron envenenados".
En el caso de Goulart uno de los agentes
encargados de espiarlo a sol y sombra tras dejar Brasil, declaró que se habrÃa
introducido una sustancia letal en los medicamentos que consumÃa habitualmente
por prescripción de sus cardiólogos. El expresidente laborista murió el 7 de
diciembre de 1976 en su estancia de Mercedes, en la provincia de Corrientes,
frente a su estado natal de Rio Grande do Sul. Y sus restos fueron autorizados
a ingresar a Brasil bajo la condición, ordenada por la dictadura, de que no se
les realice una autopsia, la cual sólo serÃa practicada en 2013, durante un
gobierno democrático, el de Dilma Rousseff. Ese año los peritos
encontraron "sustancias" tóxicas en el cadáver enterrado en la ciudad
riograndense de Sao Borja.
Pero hasta el momento los estudios realizados en laboratorios
extranjeros no llegaron a resultados concluyentes sobre un envenenamiento.
La exhumación del Goulart "lamentablemente fue muy apresurada, y
para peor se dio participación a la policÃa federal, una institución que como
sabemos no tiene un pasado de compromiso democrático. Lo que se debe sacar como
primer balance es que si antes de la exhumación habÃa sospechas del
envenenamiento, éstas siguen estando porque todavÃa hay rastros de
sustancias en un cadáver que estuvo degradándose durante cuatro décadas" pondera
Krischke.
En 2016, tres años después del desentierro del exmandatario, la
ProcuradurÃa General de la República intentó interrogar a distancia a
Kissinger, de quien nunca se obtuvo respuesta y mucho menos buena disposición a
colaborar con la justicia. Lo mismo que ocurrió ante el pedido de magistrados
de otros paÃses.
En 2002 Kissinger, el hombre fuerte de los gobiernos republicanos
de Richard Nixon (1969-1974) y Gerald Ford (1974-1977)
suspendió un viaje a San Pablo, debido a la repulsa de organismos de derechos
humanos por su apoyo a la dictadura brasileña (1964-1985) y a la red Cóndor.
Cazador de represores
Como en toda investigación se "parte de una lectura polÃtica, de
indicios y de los documentos disponibles hasta que surjan más elementos de prueba",
señala Krischke, conocido como el mayor "cazador de criminales" del
Cóndor.
Krischke al igual que la familia de Goulart, considera que el
expresidente de centroizquierda fue vÃctima de una conspiración donde
participaron agentes brasileños, argentinos y uruguayos.
"Sabemos que el dictador Ernesto Geisel (1974-1979) se enteró de
que Goulart querÃa retornar a Brasil para iniciar la transición, y que se opuso
al retorno. Y sabemos, por documentos desclasificados, que Estados Unidos, es
decir Kissinger, estaba al corriente de esta situación", afirma Krischke.
El experto cita que en febrero de 1976 Kissinger viajó a Brasil,
la primera visita de las que hizo aquel año a Sudamérica.
Es poco lo que se sabe hasta el momento, más allá de las noticias de
prensa, sobre lo tratado reservadamente entre el entonces secretario de Estado
y las autoridades locales, pero es casi seguro que se habló de Goulart.
Kissinger diseñó en 1969 al inicio de la administración
Nixon la doctrina según la cual Brasil debÃa ser el freno a la expansión
comunista en la región. El funcionario era un viceral anticomunista y
tampoco veÃa con buenos ojos a los lÃderes moderados como lo era Goulart en
Brasil, o el democristiano chileno Eduardo Frei Montalva, muerto en extrañas
circunstancias en una clÃnica de Santiago en 1982 (aunque la justicia dictaminó
que no hubo envenenamiento).
La pista del veneno
Para Jair Krischke más allá de los fallos de la justicia, que
generalmente llegan "tarde" cuando muchas pruebas se borraron por
efecto del tiempo, la muerte del comunista Neruda en la clÃnica Santa MarÃa el
23 de setiembre de 1973, la misma donde fallecÃó el democristiano Frei , habrÃa
sido causada por una toxina hallada en su cadáver, desenterrado hace doce años.
El premio Nobel de Literatura murió, recuerda el experto brasileño, poco
antes de embarcar hacia México donde deberÃa lanzar una campaña de denuncia
contra Pinochet.
Krischke, que acaba de finalizar un documental sobre la muerte de Goulart, dice que tiene en vista viajar a Chile para avanzar en su pesquisa sobre el "asesinato" de Neruda, con una substancia "posiblemente elaborada en el laboratorio Butantan de la Universidad de San Pablo".
"Kissinger y la dictadura brasileña tuvieron un papel fundamental
en la caÃda de Salvador Allende y la inmediata represión. Hay muchos testimonios de prisioneros brasileños que fueron torturados
por agentes brasileños en el Estadio Nacional mientras el embajador brasileño ,
Antonio Cámara Canto, daba todo su respaldo a Pinochet".
¿Este apoyo habrÃa incluido el veneno que mató a Neruda?, preguntó PáginaI12.
"Es una posibilidad consistente, que tenemos que trabajar a fondo",
responde.
Pinochet, afirma Krischke, importó conocimiento brasileño para montar la
DINA y tal vez haya hecho lo propio para desarrollar armas quÃmicas en masa,
como las elaboradas por el quÃmico Eugenio BerrÃos que trabajó junto al agente
de la CIA, Michael Townley, quien visitó Brasil en aquellos años.
"En 2013 una funcionaria del Instituto de Salud Pública chileno
declaró que ese organismo recibió toxinas de Instituto Butantan, no dijo que
éstas se usaron al inicio de la dictadura, pero ese es un dato importante y
podrÃa ser cruzado con documentos que surjan, ahora que se murió Kissinger,
sobre la actuación de Brasil y Estados Unidos en el golpe, y en la
muerte de Neruda", finaliza Krischke.
Fuente: Página/12
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