El fascismo libertario
6 de enero de 2024 - 00:18
·
·
Entender las razones profundas que posibilitaron la irrupción de Javier Milei como opción de “salvación” de nuestra sociedad en crisis, es una tarea compleja pero imprescindible. Igualmente necesario es preguntarse cómo un personaje de esas caracterÃsticas, que anunciaba tragedias, sufrimiento, y sobre todo, violencia, pudo llegar a ganar una elección presidencial. Finalmente hay que interrogarse acerca de los espacios en los que pudo insertarse el grupo de inadaptados que hoy ocupan la casa rosada y que abrevaron en los principios más estereotipados del racismo y la discriminación.
Se trata de un nuevo y
peligroso escenario polÃtico-social que intentan instalar en el corazón mismo
de la comunidad. Es aquel en el cual los hoy gobernantes diferencian dos
sectores muy marcados: “la gente de bien” (los libertarios)
y “el resto”.
Es bueno recordar que el
grupo negacionista libertario comenzó su actividad pública hace poco más de dos
años con apariciones esporádicas durante la pandemia. Desde la apologÃa de la
dictadura genocida, la negación de la existencia del virus covid 19 y la
denostación de la vacuna hasta la quema de barbijos en alguna vereda, el grupo
inició el camino hacia el actual discurso único de los “unos” y “los otros”. En
esa primera etapa, los actos aparentaron desvinculación entre sÃ, asemejándose
más a un producto del azar o la casualidad que a un plan organizado.
Bolsas mortuorias en el frente
de la Casa de Gobierno con nombre de personalidades y guillotinas en la Plaza
de Mayo, eran noticias en algunos medios, las que, aún dispersas, comenzaban a
impregnarse en la mente de los telespectadores. Se trataba aún de una primera
etapa en la cual las agresiones aparecen fragmentadas simulando agotarse en
cada acto.
En esos momentos -2021-,
irrumpió en esa escena el personaje de Javier Milei que terminarÃa canalizando
esos impulsos aparentemente dispersos, hacia un verdadero movimiento polÃtico.
En ese contexto el 1 de septiembre de 2022, se produjo el intento de magnicidio
a Cristina Fernández de Kirchner. AsÃ, las manifestaciones esporádicas y en
apariencia desconectadas pasaron a la etapa siguiente de la secuencia, lo cual
se materializó en un partido polÃtico (La Libertad Avanza) cuyo fundador luego
ganarÃa las elecciones presidenciales en el Balotaje de 2023.
Se trataba de un personaje
extraño, de cabellos revueltos y labia agresiva que desde su particular
desaliño personal anunciaba la superioridad “moral, productiva y estética” de
su agrupación libertaria. A partir de allÃ, la demonización de un sector
variado y creciente de la comunidad monopolizó la mayor parte de su discurso
polÃtico.
Una vez instalado en las
redes sociales y mediáticas, Milei comenzó de ese modo una brutal agresión
expresiva hacia objetivos especÃficos. Calificó de “imbécil” y
de “representante del maligno en la tierra” al Papa Francisco
y de “zurdos de mierda” a los militantes y dirigentes de la
izquierda polÃtica de quienes dijo reiteradamente que habÃa que destruir. Sin
embargo, el objetivo central y obsesivo de Javier Milei fue el movimiento
nacional justicialista. Comenzando por su figura más representativa, la primera
etapa de estigmatización se centró en Cristina Fernández de Kirchner, en ese
momento vicepresidenta de la nación y en el “Kirchnerismo” a quienes tanto
Milei como sus socios atribuyeron la mayor parte de los males del universo. Ese
espectro demonizante se fue ampliando al resto del partido polÃtico mayoritario
en nuestro paÃs y al mismo tiempo el que mayores conquistas sociales logró a
través de leyes que ahora el presidente se propone derogar.
Es útil recordar que el
peronismo ha basado su doctrina y lucha polÃtica en el concepto de “justicia
social”. La mejor sÃntesis de ese principio trascendente es la idea de equidad,
solidaridad, bien común, igualdad de oportunidades, en suma, el respeto por la
dignidad humana.
En sentido opuesto y como
parte de su estrategia destructiva, Milei ha definido reiteradamente la
justicia social como una “aberración”. Con ese sustantivo, el
presidente intenta demoler aquello que durante muchas décadas ha encabezado las
luchas no sólo del peronismo, sino de toda la clase polÃtica progresista
argentina. De hecho que la extensa lista de vÃctimas del genocidio de la última
dictadura se ha nutrido de un colectivo polÃticamente heterogéneo en un abanico
que va desde el radicalismo hasta la izquierda trotskista pasando, por
supuesto, por el peronismo.
Actualmente, a escasas
semanas de haber asumido el nuevo presidente, estamos entrando en una tercera
etapa de avance de la extrema derecha que excede la actividad especÃfica partidaria.
Milei está tratando de instalar los conceptos centrales de su discurso
reaccionario y violento, en el corazón mismo de gestión comunitaria que es el
propio Estado. Ese Estado que cÃnicamente demonizó en cada discurso, anunciando
su desaparición al igual que la de la mayorÃa de las dependencias ministeriales
desde las que en los gobiernos anteriores -exceptuando el de Macri-, se
impulsaban las polÃticas de contención y ayuda social. Su real intención al
respecto nunca fue la de extinción del Estado. El objetivo real de Javier Milei
y de quienes están detrás, es el reemplazo de un Estado presente y solidario
por uno prebendario y orientado a una entrega de recursos humanos y naturales
como nunca se vio en la historia de nuestro paÃs.
Esta tercera etapa en
marcha prevé un estado organizado en base a la exclusión absoluta del sector
social que los libertarios consideren que no son “argentinos de bien”.
Al respecto, con la
claridad que lo caracteriza Rocco Carbone señaló que “…cuando se nos dice
que se gobernará para “los argentinos de bien” se está trazando un lÃmite que
va a separar a millones de seres del reconocimiento de su condición humana. En
ese gesto segregatorio yace un núcleo del pensamiento fascista”. Agrega
sobre el poder que ganó las elecciones que “… Está animado por lógicas
mafiosas y por un catalizador fascista”. (1)
Esa vinculación estrecha
que Carbone plantea entre la mafia -representada por Mauricio Macri- y el
fascismo en la lógica de los discursos y actos de Javier Milei, resulta esencial
para comprender el momento actual.
Es bueno recordar también que Milei afirmó públicamente por televisión: “Entre el Estado y la Mafia me quedo con la Mafia. Porque la mafia tiene códigos, la mafia cumple” (SIC). (2)
Y en esa disyuntiva
planteada, Milei optó por la construcción de un Estado mafioso. Se convirtió
asà en el primer presidente electo en un paÃs luego de afirmar su devoción por
una organización criminal como es la mafia.
Macri, a su vez, fue
denunciado por citas textuales de “mi Lucha” de Adolfo Hitler. El ex presidente
definió públicamente a los alemanes como “raza superior” (SIC).
Como señala un reconocido autor, Mauricio Macri es el primer polÃtico en el
mundo fuertemente sospechado de pertenecer de manera orgánica a una
organización mafiosa (la ‘Ndrangheta calabresa) que llega a la presidencia de
un paÃs. (3)
En el actual escenario, hay
cuestiones que por su aparente extravagancia deben llamar nuestra atención y
sobre todo la de nuestros dirigentes responsables de dar respuesta. AsÃ, en el
programa de la televisión chilena antes citado, Milei propuso privatizar las
calles de nuestras ciudades para que quienes viven en cada cuadra puedan tener
ingresos cobrando peaje. Igualmente, sus pintorescos diputados se han
manifestado públicamente impulsando por ejemplo alambrar y privatizar los
océanos o asegurando que los hombres que tuvieron relaciones sexuales con una
mujer, deberÃan tener 15 dias de tiempo después de notificados del embarazo de
sus parejas, para decidir si se harán cargo o no de las obligaciones parentales
respecto del futuro hijo recien concebido. Por su parte, la actual canciller
propuso la creación de un “mercado de órganos” (sic).
Baste para completar la
idea recordar que el presidente eligió como Procurador del Tesoro (abogado del
paÃs) a un ex Nazi que participó del ataque a una sinagoga.
Como se sintetizó, la
estrategia libertaria tanto para llegar al gobierno como para intentar
sostenerse en él se erige sobre una sucesión de propuestas tan violentas como
inverosÃmiles. La alianza mafioso-fascisita que describe Carbone es inédita en
el paÃs y eso explica algunas de las situaciones extrañas que se están
viviendo. La magnitud del absurdo y lo bizarro de los personajes, permiten
pensar que estamos ante la posibilidad de un saqueo sin precedentes con final
abierto.
El actual escenario
representa un desafÃo tan grave como la alianza que lo nutre. En él, es muy
difÃcil determinar si la Argentina está presidida por un perverso, un
desequilibrado o simplemente un megalómano. Lo que sà es posible afirmar es que
los riesgos a los que el personaje en cuestión está sometiendo a una nación de
47 millones de habitantes, son superlativos.
La esperanza está hoy
depositada en aquel sector de la polÃtica que supo luchar contra la dictadura
genocida hasta recuperar la democracia. En aquellos jueces y fiscales decentes
que no se doblegan ante la corrupción más reaccionaria de la corporación. En
ese maravilloso pueblo que en las calles y sin vacilar, va a seguir poniendo el
cuerpo para apoyar a sus dirigentes e impedir nuevos y brutales atropellos.
(1) La Tecl@ Eñe,
30/11/2023
(2) Programa VÃa Pública
Santiago de Chile 18/12/2019.
(3) “El lado oculto
de la Famiglia Macri”. Edit. Ciccus. Jorge Beinstein, Daniel Cieza,
2019
No hay comentarios:
Publicar un comentario