La
"guerra contra la subversión económica" llegó al banquillo
Comenzó el
juicio por la causa Chavanne-Siderúrgicas Grassi, un proceso emblemático sobre
la persecución a empresarios durante la última dictadura cÃvico-militar.
Por Gerardo Aranguren - @thetordo
21 de marzo de 2021
Juan Alfredo Etchebarne saca papeles de su portafolios: dice que los
encontró en la casa de su exmujer después del divorcio y que son pruebas
fundamentales para demostrar que él no tenÃa relación personal con José Alfredo
MartÃnez de Hoz, ministro de EconomÃa de la última dictadura hasta 1981. “Ese año
se fueron todos los que trabajaban con él, (Juan) Alemann, (Walter) Klein, pero
yo no lo hice. Yo no era parte del plan económico, jamás participé de ninguna
reunión del equipo económico. Estaba en un organismo autárquico y habÃa
aceptado ese cargo por siete años. Cuando los cumplÃ, no quise renovarlo”,
sostuvo en declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 5.
Con un elegante traje gris, es el único que se encuentra presente en
Comodoro Py. Llega ahà por sus propios medios, ya que se encuentra excarcelado
desde 2016 a pesar de los pedidos de las querellas y fiscales. El resto de las
partes participa por videoconferencia.
El otro acusado es Raúl Antonio Guglielminetti, alias Mayor Guastavino,
exagente civil de Inteligencia del Ejército, procesado por nueve de los 28
casos que integran el juicio.
El extitular de la Comisión Nacional de Valores entre 1976 y 1983 está
acusado de ser cómplice necesario de la privación ilegÃtima de la libertad de
23 personas en el juicio oral conocido como Chavanne-Industrias Siderúrgicas
Grassi, un caso clave sobre la persecución a empresarios durante la última
dictadura bajo el concepto de “subversión económica”.
Sin embargo, su primera preocupación es aclarar su relación con
"Joe" MartÃnez de Hoz. Etchebarne cuenta que se conocieron en 1974,
cuando ingresó como abogado societarista al estudio MartÃnez de Hoz y luego
ambos compartieron el directorio de la empresa Acindar. “Esa es la única
vinculación que tengo con MartÃnez de Hoz, pero me preocupa que el tema sea utilizado
distorsivamente durante la instrucción y actualmente por la fiscalÃa. Como una
sombra de sospecha de relación criminosa”, se quejó el abogado.
Los secuestros
Una denuncia penal de Etchebarne desde la CNV disparó los hechos: inició
una causa por estafa, administración fraudulenta y “subversión económica”
contra los grupos económicos Chavanne y Grassi, quienes habÃan comprado el
Banco de Hurlingham a la familia Graiver.
Tras la denuncia, comenzó a intervenir el comandante del Primer Cuerpo
del Ejército, Carlos Guillermo Suárez Mason, quien conformó un grupo de tareas
con el coronel Roberto Roualdes a la cabeza e integrado por el excomandante de
GendarmerÃa VÃctor Rei, el coronel retirado Francisco Obdulio D’Alessandri,
ambos ya fallecidos, y Guglielminetti.
“El objetivo era detectar el aspecto económico de la subversión en dos
sentidos: la búsqueda del dinero de organizaciones consideradas 'guerrilleras'
o 'subversivas' y la búsqueda de operatorias empresariales que 'atentaran'
contra la economÃa argentina”, señala un informe de la oficina de DD HH de la
CNV elaborado en 2013.
En este caso, existieron las dos: por un lado, apuntaban al dinero que
Montoneros habÃa obtenido por el secuestro de los hermanos Born y que sostenÃan
que habÃa sido administrado por Graiver. Por el otro, Siderúrgicas Grassi era
una empresa “estratégica” y su quiebra “atentarÃa sobre el orden económico y
social”, según la acusación realizada por la CNV en 1978.
Entre el 13 de septiembre y el 8 de noviembre de 1978 fueron
secuestradas 28 personas, entre directivos, familiares, abogados y empleados de
los dos grupos económicos. Todos fueron llevados al centro clandestino de
detención que funcionó en la Cárcel de Encausados de Campo de Mayo, donde
fueron interrogados y torturados.
Al momento de las detenciones, la amenaza de MartÃnez de Hoz todavÃa
retumbaba en los oÃdos de René Grassi, uno de los dueños de la siderúrgica,
cuando el ministro le dijo que le querÃa comprar el banco. “No está a la
venta”, fue la respuesta del rosarino. “Vos no sabés lo que estás haciendo,
hasta que no te vea arrastrarte por el piso no te voy a dejar en paz”.
En Campo de Mayo habÃa técnicos contadores y abogados de la CNV y el
Banco Central para direccionar los interrogatorios a las personas secuestradas.
Incluso, testigos vieron a Etchebarne en el centro clandestino.
Tras pasar al menos dos meses en Campo de Mayo, los detenidos fueron legalizados a disposición del PEN en diciembre de 1978 y para enero de 1979 la gran mayorÃa ya habÃa recuperado la libertad, a excepción de Juan Claudio Chavanne, liberado recién en 1981. «
DELITOS SEXUALES
La ProcuradurÃa de Lesa Humanidad informó que, de los 1024 condenados
hasta hoy, 121 fueron responsabilizados por delitos sexuales y otros 13,
absueltos. Los condenados por estos crÃmenes son el 11% del total.
Fuente: Tiempo Argentino


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