Boudou y la
contraofensiva del lawfare
Casación convalidó la violación de la ley del arrepentido. La Corte no aceptó revisar el juicio del vicepresidente.

(Foto: Mariano Espinosa)
6 de diciembre de 2020
Dos decisiones en una semana. El autoritarismo polÃtico
judicial está vigente. La Cámara de Casación avaló el accionar que se hizo con
los arrepentidos en la Causa Cuadernos y la Corte Suprema confirmó la condena
contra Amado Boudou en la Causa Ciccone.
Casación refrendó la violación a la Ley del Arrepentido.
El artÃculo 6 de la norma dice expresamente que las delaciones deben “guardarse
en un soporte técnico” que permita su posterior verificación. El tribunal
consideró que un escrito era “suficiente”. El Congreso puso un artÃculo
especÃfico sobre el soporte y el Poder Judicial avaló el sistema que se usa
desde la era de la familia Picapiedra.
El fiscal Carlos Stornelli y el fallecido juez Claudio
Bonadio tomaron decenas de declaraciones de supuestos arrepentidos en
Cuadernos. Ninguna se filmó. ¿Qué tenÃan que ocultar? Uno de los dueños de la
empresa ElectroingenierÃa, Gerardo Ferreyra, fue de los tantos empresarios que
aparecieron en los supuestos cuadernos de Oscar Centeno. Declaró en abril de
2019, cuando llevaba preso seis meses, que Stornelli le habÃa dicho que si
querÃa volver a su casa y no seguir en el penal de Ezeiza tenÃa que ayudar a
encarcelar a “los mugrientos”, los Kirchner.
Lo contado por Ferreyra en un tribunal de segunda
instancia deja claro por qué nada se filmó. Hubieran sido las pruebas del
delito. SerÃa como un narco que se grabe en el momento que realiza la
transacción.
Pocos dÃas después, la Corte rechazó la posibilidad de
revisar lo actuado en la Causa Ciccone, en la que el ex vicepresidente Amado
Boudou fue condenado. Los medios del establishment quieren ver a Boudou en la
cárcel. Se apuraron a presionar al tribunal oral que le concedió el arresto
domiciliario en abril. La Causa Ciccone está fundada en la declaración del
arrepentido Alejandro Vanderbroele, que al ingresar al programa de protección
de testigos consiguió financiamiento del Estado para montar su hosterÃa en
Mendoza. Un hábil emprendedor turÃstico.
¿Y quién era el presidente del Tribunal Oral 4 que
condenó a Boudou durante el gobierno de Macri? Uno de los miembros del trÃo
maravilla: Leopoldo Bruglia, a quien Macri premió trasladándolo a dedo a la
Cámara Federal porque mandó a la cárcel a Boudou. ¡Que se note! Esa es la
consigna del lawfare.
Este viernes hubo una movilización para respaldar a
Boudou. Es fundamental instalar la disputa contra el lawfare en la calle.
El dÃa en que Alberto Fernández inauguró el perÃodo de
sesiones ordinarias del Congreso tuvo pasajes centrales dedicados al
autoritarismo disfrazado de lucha contra la corrupción. Fue un eje clave del
discurso. La vocación del presidente por desterrar esa práctica fue clara desde
el principio. El tema es que 18 dÃas después de ese discurso vino la pandemia.
Y la derecha recibió un milagro. Porque solo la pandemia más importante de los
últimos cien años podÃa lograr que la situación social y económica que dejó
Macri empeorara. Hasta el expresidente, con su 65% de imagen negativa, se
ilusiona. Cree que el Covid puede producir la magia de que muchos argentinos
digan: “Con Macri estábamos mejor”.
La pandemia puso todo en segundo plano. Gobernar es poner
prioridades. El Ejecutivo trató de salvar la mayor cantidad de vidas posibles
buscando un equilibrio para que la economÃa no se destruyera. No se puede
analizar este primer año de Alberto sin poner la pandemia en el centro. El
impulso que toda gestión tiene cuando empieza tuvo que ser invertido en el
Covid.
El efecto “benéfico” para la derecha es que le permitió
recobrar fuerza.
La Argentina tiene un faro eterno cuando hay que batallar
contra el autoritarismo. Son las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. No se
trata de comparar el macartismo de Macri con el plan de exterminio de la última
dictadura. Se trata de encontrar ahà la guÃa para la batalla cultural contra
esta forma de autoritarismo. El lawfare es un tema que impregna en sectores
hiperpolitizados. Ni siquiera es trascendente para el grueso de los votantes
del Frente de Todos. ¿Cómo ampliar la conciencia sobre su funcionamiento y su
peligrosidad para la democracia? Son interrogantes más fáciles de escribir que
de responder. Es una batalla cultural necesaria para construir una relación de
fuerzas que impulse las reformas.
Fuente: Tiempo Argentino

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