El Presidente reconoció su derrota al despotricar en la reunión de la ANCHAM
Todos miran a Manuel Adorni, como a un walking dead de la serie Javier Milei. Pero la caÃda virtual del vocero presidencial y jefe de Gabinete ha sido preámbulo de otro fin de ciclo. El gobierno convirtió en un infierno la economÃa de los argentinos, la micro es un desastre y en la macro no cierra nada. El Presidente reconoció su derrota al despotricar en la Cámara Argentino Norteamericana (ANCHAM) contra el Ãndice de inflación y a todos se les representó el riesgo que sufre la cabeza de su ministro Luis “Toto” Caputo.
Las cámaras empresarias no tienen consuelo. El gran propalador de sus intereses demostró que las ideas de la dependencia, la destrucción del estado y el empobrecimiento de la mayorÃa no sirven. “Estamos de acuerdo con el camino que se tomó -afirman-pero no con las formas”.
No pueden ocultar que es un doble fracaso porque el camino que suponen esas palabras es el que fracasó con Mauricio Macri. La derecha quemó sus municiones con Macri y Milei. La Fundación Mediterránea ni el CEMA y los otros think tank de la economÃa neoliberal pueden aportar nada nuevo. Son viejas recetas que no funcionaron.
Miran con mÃnima esperanza una opción menos histriónica que se acerque a la seriedad que algunos de ellos vieron en el macrismo. Una seriedad tan poco cientÃfica, y por lo tanto nada seria, que en un año rompió récords de endeudamiento, con más de cien mil millones de dólares. En un año agotó su capacidad de tomar deuda con prestamistas privados y debió recurrir a una deuda impagable de otros cincuenta mil millones de dólares con el FMI. Una deuda que a partir de allà condicionó a los dos gobiernos que le continuaron y a varios de los que vendrán. No se ve la seriedad en una macro con semejante burrada.
Cuando se fue, el macrismo no dejó caminos, puentes, ni hospitales ni escuelas nuevas, sólo una inmensa deuda que hizo sufrir a los argentinos, que condicionó sus trabajos, sus salarios, sus estudios, su futuro. Le dicen “riesgo kuka” al “riesgo deuda”. Es cierto que los prestamistas internacionales huelen el fracaso de Milei y el posible ascenso de un gobierno popular. Pero eso es un presentimiento.
Lo que ven como una realidad concreta es a un paÃs endeudado hasta las cejas, sin capacidad de pago. El verdadero riesgo para los negocios es el que generaron Macri y Milei. El “riesgo kuka” es una frase de fantasÃa para enroscarle la vÃbora a la gente. En todo caso es un argumento de sobremesa en una cena para recaudar fondos. Pero el dato de riesgo real es la deuda impagable.
Los gremios empresariales y las grandes corporaciones se jugaron por este proyecto, le escribieron las leyes laborales que retrajeron la economÃa, insistieron por una apertura aduanera que anuló la competencia, abogaron por una quita de impuestos que hizo caer la recaudación y con ella el nivel educativo y la parálisis de la obra pública.
A pesar de sus centros de investigación, de sus cuadros con tÃtulos académicos en el exterior y la mar en coche, ese sector del capital concentrado se mostró con la voracidad suicida de un capitalismo primitivo, sin previsibilidad ni visión de futuro, arrastrado por una lógica de especulación en el corto plazo y sin un verdadero proyecto productivo.
TodavÃa tratan de defender lo indefendible. No es solamente Milei el que perdió credibilidad porque los principales responsables han sido estos mercachifles que lo promovieron. Ese discurso que mandó a los jubilados abajo del tren, que abandonó a los discapacitados y a los humildes, que hundió a la educación, a la ciencia y a la salud pública en aras de una cuenta de almacenero berreta que ha fundido a todo el paÃs por su inconsistencia, quiso convertir a los argentinos a su imagen y semejanza.
Porque además de burro, hay que ser mala persona para despotricar contra cualquier forma institucional solidaria. Institucional quiere decir del Estado. Los argentinos son solidarios y un Estado solidario es el que más los representa y no el pensamiento burdo, inducido por los mercachifles, del que piensa como jugador de polo y busca trabajo en bicicleta.
El 3,4% de inflación funcionó como el 3 por ciento de las coimas. Es el final de un ciclo, de un discurso. Ya no será el neoliberalismo salvador, sino el neoliberalismo salvaje. Es lo que se escucha en la calle y lo que dicen las encuestas. En poco tiempo, Milei deberá entregar la cabeza de Adorni y después, o antes, tendrá que hacer lo mismo con Caputo quien se quedó sin recursos para mantener la polÃtica económica.
Mientras los tribunales argentinos frenaron la reforma laboral y exigieron el pago de la deuda a las universidades, Milei se fue a participar en la conmemoración de la creación del Estado de Israel. Será el único mandatario del planeta que acompañe al genocida BenjamÃn Netanyahu. En 2025, Milei no participó en el acto central en Tucumán para celebrar la independencia del paÃs que preside porque dijo que habÃa mal tiempo. Pero fue a festejar la de Israel en medio de la guerra. Son las prioridades de este personaje.
Es un escenario internacional volátil. Israel detuvo su invasión al LÃbano y con eso se reabrió el estrecho de Ormuz. Los barcos que transportan millones de barriles de petróleo para China, Japón, Corea y paÃses occidentales podrán seguir a sus destinos. La mayorÃa estuvo varada desde principios de marzo. Y recién ahora están llegando a puerto los que alcanzaron a pasar al comienzo del cierre. Los precios del petróleo suben y bajan y todos saben que la tregua es precaria. Por supuesto, en Argentina, los precios de la nafta no bajaron y tampoco los del transporte.
Las soledad de Netanyahu y las malas perspectivas electorales de Donald Trump comienzan a mostrar las grietas del proyecto hegemónico que sostiene Estados Unidos y al que se subordinó Milei. En Europa, los gobiernos que fueron humillados por la Casa Blanca, comenzaron a tomar distancia.
Como parte de ese reacomodo, se reconfiguran los horizontes de alianzas polÃticas y comerciales. El presidente español, Pedro Sánchez no quiso colaborar con los bombardeos de Estados Unidos a Irán, acaba de regresar de China y estrechó relaciones con TurquÃa. En ese marco convocó a una reunión de fuerzas polÃticas que resisten el proyecto hegemónico agresivo de Trump.
Entre los que viajaron hay una participación importante de figuras latinoamericanas, entre ellos, los presidentes de Brasil, Uruguay, Colombia y México, más otros mandatarios de Africa y Europa. De Argentina viajó con una agenda muy nutrida el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y los legisladores de Unión por la Patria Wado De Pedro, Nicolás Trotta, Eduardo Valdés, Jorge Taiana, Lorena Pokoik, LucÃa Cámpora y Roxana Monzón. Habrá representantes de alrededor de cien fuerzas polÃticas de todo el mundo, inclusive de Estados Unidos.
La reunión se convocó con el nombre de Global Progressive Mobilisation (GPM), una denominación muy amplia. Más allá de sus alcances, da cuenta de la búsqueda de nuevos enfoques y posicionamientos a partir de la decadencia de la hegemonÃa estadounidense, la irrupción de China y los focos de guerra y violencia en el mundo. La contracara son Milei y Netanyahu, solos en Israel, los dos mandatarios más comprometidos con Trump.
Fuente: Página/12

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