A 122 años del nacimiento del psicoanalista francés
Lacan
y el camino hacia una lógica colectiva
Por Silvia Ons
13 de abril de 2023 - 00:01
Desde el
comienzo de su enseñanza, Lacan pensó el problema de lo colectivo no sólo
ubicando los efectos de la época en las neurosis, sino también inscribiendo el
fin de análisis en lo social.
Al
inicio, en el informe de Roma encontramos a un Lacan hegeliano que dice “...la
cuestión de la terminación del análisis es la del momento en que la
satisfacción del sujeto encuentra cómo realizarse en la satisfacción de cada
uno, es decir, de todos aquellos que se asocian en la realización de una obra
humana”.1 Tal equivalencia entre los goces, tal
reabsorción de lo particular en lo universal, será más tarde duramente
cuestionada por el propio Lacan, que no por eso abandona la idea de un fin de
análisis articulado con el destino del lazo comunitario. Entre las referencias
más cruciales, se cuenta la de Televisión 2, en la que hace depender el destino
mismo del psicoanálisis de la salida del discurso capitalista, que sólo tendrá
incidencia si es plural.
Cuando
se refirió a la destitución subjetiva en el Discurso a la Escuela
Freudiana de ParÃs 3, dio ejemplos concretos relativos a la
inserción del sujeto en lo colectivo. Es que en esa destitución, el sujeto se
apaga y con él la querella con el Otro: esto mismo posibilita la aplicación a
una tarea en la que el deseo decidido cobra relevancia.
Sin
embargo, si la posición del “guerrero aplicado” resulta ilustrativa para dar
cuenta de la destitución subjetiva, no lo es tanto para ejemplificar la
identificación al fin del análisis. Los hombres vacÃos son los más crueles:
En Eichmann en Jerusalén4 Hannah Arendt muestra cómo el mal
se encarna en las existencias caracterizadas por la banalidad suturando,
incluso, la oquedad de la vida. Conciente de su dificultad en expresarse debido
a una afasia moderada, Eichman confiesa en su juicio: ”Mi único lenguaje es el
burocrático”. Arendt destaca que se trataba de alguien que era verdaderamente
incapaz de enunciar una frase que no fuese un clisé, la vacuidad de sus
palabras y la imposibilidad de ponerse en el lugar de su interlocutor, iban de
la mano con su incapacidad de pensar. Nunca dejó de afirmar que él cumplÃa con
su deber, que no solo obedecÃa órdenes, sino que también obedecÃa la ley. Su
lectura de la CrÃtica de la razón práctica5 lo llevó a interpretar de la
siguiente manera el imperativo categórico: “Compórtate de tal manera, que si el
Führer te viera aprobara tus actos”. Interpretación indignante ya que la
filosofÃa de Kant, estrechamente unida a la facultad humana de juzgar, elimina
absolutamente la obediencia ciega y jamás equipara la ley con el supuesto
legislador, interpretación que habla de cómo una orden malévola se asienta en
una existencia inconsistente dándole un cuerpo y aun, un sentido. El sujeto de
nuestros tiempos es un sujeto desamarrado de la tradición, deshabitado de
marcas históricas: de ahà su propensión a las identificaciones colectivas. Los
desiertos --recuerda Arendt-- pueden llevar a los peores oasis a los que se
lleva la arena del desierto en los zapatos: la experiencia de los
totalitarismos y el inmenso desarrollo de las posibilidades de aniquilación.
Lacan propone para el fin del análisis, no el vacÃo de identificación de esos
hombres epocales “vacÃos y llenos” descriptos por el poeta Elliot, sino la
identificación al sÃntoma 6.
La identificación al sÃntoma en el fin de análisis ¿en qué consiste? ¿cuál es el estatuto del yo y el destino de sus insignias? La identificación al sÃntoma en el fin de análisis es a lo más real, es decir que se tratarÃa de una identificación, que no enmascararÃa la pulsión por el fantasma. Resuena aquà la hipótesis freudiana acerca de la neocreación de un estado, que no preexistió, en el yo. Dicha identificación serÃa capaz de acoger lo pulsional, en lugar de transformarlo en goce del Otro. Para que ello resulte posible es necesaria una modificación en el estatuto del Otro como consecuencia del encuentro con su heterogeneidad: el corazón de su ser diferente de las intenciones que le imputo.
Tal
identificación traza el camino para pensar una lógica colectiva ya que ella
conduce a esa identificación al grupo de la que habla Lacan a propósito del
cartel 8. Allà expresa: “Lo que yo deseo es la
identificación al grupo, porque es seguro que los seres humanos se identifican
a un grupo; cuando no se identifican a un grupo están fallados, están para
encerrar. Pero no digo por eso a qué punto del grupo tienen que identificarse”.
No se trata de un silencio caprichoso ni de una argucia de genio enigmático.
Preferir no decir a qué punto del grupo hay que identificarse es porque decirlo
abrirÃa el camino de la repetición de los significantes ligados al ideal junto
a la segregación que conllevan. Luego afirma que: “el punto de partida de todo
nudo social se constituye por la no relación como agujero” como si no
formular el rasgo de identificación se vinculase estrechamente con este punto
como fundamento. Un sujeto enterado de la heterogeneidad que lo habita puede
albergar lo heterogéneo del grupo lejos de expulsarlo como impropio. La
orientación lacaniana no es ese empuje a lo uniforme en la que nos reconocemos
por usar lo real como esa palabra que deviene la moneda gastada de Mallarmé. La
relación con lo real se verifica en actos y no en lo que se vocifera. Actos,
donde se verifica ese “Uno” tan bien ilustrado por Leibniz cuando alude a la
máxima unidad en la máxima diversidad. Fundamento para una lógica colectiva.
Silvia
Ons es analista miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y de la
Asociación Mundial de Psicoanálisis.
Notas:
1 Lacan ; J; “ Función y campo de la
palabra y del lenguaje en psicoanálisis”, Escritos I trad.
Tomás Segovia, Bs. As.,Siglo veintiuno editores, 1975, p 309.
2 Lacan J; Psicoanálisis, RadiofonÃa
y Televisión, Bs. As.,Anagrama, 1977, p 99.
3 Lacan, J; “Discurso a la Escuela
Freudiana de ParÃs”, inédito
4 Arendt, H; Eichmann en
Jerusalén, Trad. Carlos Ribalta, Barcelona, Ed Lumen; 2000, p.p78-80.
5 IbÃd p 206-08
6 Lacan Seminario XXIV, “
L´insu que sait de lúne –bevue s´aile a mourre”, inédito
8 Lacan; J; Seminario XXII, RSI,
clase 15-4-75, inédito
Fuente: Página/12
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