Empezó a circular el primer
tomo de Historia feminista de la literatura argentina
El tiempo recobrado
En la intemperie. Poéticas de la fragilidad y la revuelta
(Eduvim-Editorial Universitaria Villa MarÃa) intenta trazar una cartografÃa
posible de los márgenes, poner palabras donde hubo silencio y nombrar a cada
una de las voces que tramaron nuestro presente feminista interseccional y
plurinacional. Desde la carta que en 1556 escribiera Isabel de Guevara pidiendo
reconocimiento y justicia a la corona española a los aportes y conocimientos
actuales que se tejen con letra pero también con cuerpos y militancias activas,
este es el primero de seis tomos en marcha y un diccionario de autoras.
Por Flor Monfort
Un trabajo enorme, si se piensa en la cantidad de
nombres, textos, acciones que se dejaron de lado para contar la historia en
masculino y singular. Destrabar la clave académica en la que se tramó el
recorrido de nuestra literatura (y desmenuzar también el sentido de
"nuestra" para amplificarla a otras lenguas que nos habitan como
nación compleja, colonizada y sobreviviente) es parte de la tarea que Nora
Dominguez, Laura Arnés y MarÃa José Punte encararon hace cuatro años como
directoras de la colección que se estrena con este primer (quinto) tomo, que
abarca las últimas décadas del siglo xx y las primeras del xxi: los demás se
ocupan de la cronologÃa anterior y el sexto tomo es sobre el cruce entre
literatura y otras artes. Historia feminista de la literatura argentina se
plantea como una obra plural (pero no definitiva) donde la reflexión se
articula con la enorme cantidad de movimientos que hubo en sentidos contrarios
a la hegemonÃa cultural. Habrá también un diccionario de autoras. "Una
propuesta en seis tomos, colectiva e intergeneracional, impulsada por quince
docentes e investigadoras (que también intervienen en el campo cultural como
escritoras y crÃticas), se ocupará en cada volumen de los motivos y problemas
que la literatura, el género y la polÃtica trazan como acontecimientos
históricos y simbólicos relevantes. Un diccionario será el artefacto que
acompañe al final el impulso archivista de esta historia" dice el texto
inicial del libro, que cuenta con textos de Tamara Kamenszain, MarÃa Moreno,
Julieta Obedman, Guadalupe Maradei, gaita nihil, Juana Roggero y Francine
Masiello, entre otrxs, y menciona explosiones de sentidos que en los últimos
años se hicieron su lugar en la poética colectiva como las maratones de lectura
que predecieron al movimiento Ni Una Menos en la plaza del Museo de la Lengua o
aquellas que acompañaron las tomas de Brukman o las vigilias por el aborto
legal, seguro y gratuito, pasando por los cuerpos "sin patrones" de
la militancia gorda, el activimso queer y desobediente que amplió los sentidos
de la imaginación del amor y el poder y la llegada del lenguaje inclusivo como
forma laxa de mostrar que solo nombrándonos a todos, a todas y a todes
tendremos justicia social. Laura Arnés cuenta los inicios de este proyecto:
"La propuesta surgió en unas jornadas de investigación del Instituto de
Investigaciones de Estudios de Género de la Facultad de FilosofÃa y Letras de
la UBA, en octubre de 2017. Producto de los debates y charlas que se dieron ahÃ
confirmamos que no habÃa una historia de la literatura argentina que tuviera en
cuenta la amplia producción de las mujeres. Pero además nos resultaba
evidente a todas la impronta heterocisexista de las historias anteriores.
Faltaba hacer un giro sobre los ordenamientos establecidos por la crÃtica y
teorÃa literaria hegemónica y en eso estamos".
¿Cómo seleccionaron a les colaboradores? ¿Habrá autoras
vivas o se planifica poner autoras muertas como Josefina Ludmer, por ejemplo?
--Estamos trabajando en seis tomos. Les colaboradores son
convocados acorde a los temas o periodos históricos que trabajan o que
trabajaron. También se invitó a participar a poetas y narradores cuya obra por
alguna razón nos parece que dialoga con algún tomo. En este que acaba de salir,
por ejemplo, escribieron, entre otres, Tamara Kamenszain y Julián López. En
algunos casos también decidimos republicar fragmentos de alguna obra publicada,
como es el caso de “Panfleto” de MarÃa Moreno. Coqueteamos con la idea, por
ejemplo, de inlcuir algo de Salvadora Medina Onrubia. Pero como el resto de los
tomos está en preparación todavÃa no sabemos con certeza. Puntualmente, sobre
Josefina Ludmer habrá un artÃculo en otro tomo en el que se analiza su obra
crÃtica.
Toda obra crÃtica genera un diálogo, es una base para inducir a diferentes respuestas dentro del campo cultural. Esta es la primera historia feminista de la literatura, para vos ¿Cómo impacta esta historia en el contexto del feminismo actual, cómo dialoga con otras tendencias de la crÃtica?
--Creemos que nuestra historia implica un viraje con
respecto a la tradición crÃtica, propone un cambio de paradigma critico, si
querés. La perspectiva feminista (y feminista para nosotras implica queer,
lesbiana, trans, etc.) dibuja otras series literarias, otros archivos; señala
hacia nuevos orÃgenes de la literatura, propone releer textos clásicos de modos
desviados y resignificar textos que la mirada hegemónica tal vez despreció. En
este mismo sentido, en este tomo que acaba de salir, cobran importancia
publicaciones o performances literarias que a veces no tuvieron formato libro:
nos interesó la biblioteca pero también otros modos de circulación de la
palabra poética. Por supuesto damos cuenta o reconocemos los problemas crÃticos
que tuvieron auge de cada época, sin embargo, no nos centramos en ninguno de
ellos. Al ejercer una perspectiva de género, al mirar los textos y su relación
con la cultura bajo el prima feminista, también cambian los problemas y su
orden de importancia. En todos los tomos está presente la articulación
entre sistema literario, cambios polÃticos y cambios en las relaciones de
género y sus diversos sentidos. Con esto quiero decir que nunca perdemos de
vista las relaciones entre literatura y los procesos sociales extraliterarios
(como podrÃan ser, entre tantos otros, la lucha por el derecho al aborto, la
visibilidad mediática de los femicidios o el movimiento Ni Una Menos).
Si tuvieras que pensar en precursoras de esta historia de
la literatura feminista, aún en base a textos fragmentarios, o planteando una
especie de continuum feminista de la crÃtica, ¿a quienes nombrarÃas?
--Por supuesto tengo que nombrar a las muy diferentes Elaine Showalter, Kate Millet, Virginia Woolf, Helene Cixous y Gloria Anzaldua, entre tantas otras. Pero si pensamos en una tradición latinoamericana o latinoamericanista, sino argentina, sin lugar a dudas hay que darle lugar a un espectro amplio de ensayistas, critiques o poetas que intervinieron en el campo cultural. Entre elles podrÃamos nombrar a Victoria Ocampo, Josefina Ludmer, Francine Masiello, Alicia Genovese, MarÃa Moreno, Daniel Balderston, Nora DomÃnguez, Margo Glantz, Marta Traba, Sylvia Molloy, José AmÃcola, Nelly Richard, Jean Franco, Gabriel Giorgi, entre muches otres. Esta es solo una muestra de la diversidad de voces que hay en un campo que siempre se mantuvo en segundo plano.
¿Cómo dialoga con otras historias de la literatura (la de
Rojas, la del Centro Editor Latinoamericano, la de Noe Jitrik, la de MartÃn
Prieto)?
--En principio no hay un diálogo explÃcito con estas
historias pero sus ordenamientos y modos de inclusion los tuvimos presentes
durante la etapa de elaboración del proyecto. También porque o bien nos hemos
formado con esas historias o leÃmos sus materiales como crÃticas. Lo que sÃ
adelanto es que en cada tomo habrá un artÃculo que piense en torno a las varias
historias de la literatura argentina publicadas en el perÃodo histórico
correspondiente. Supongo que en todo caso los diálogos que nosotras logremos establecer
lo dirán les lectores o futuras generaciones.
¿Qué tipo de canon propone, si es que estás de acuerdo en
que se puede seguir hablando de un canon? ¿PodrÃas dar algunos ejemplos de
autoras desconocidas que se rescatan en esta historia, o de prácticas de
escritura no tradicionales, o que rompen con la idea de autor tradicional
(individual, territorializado, racional y autor de ficción)?
--Preferimos hablar de series literarias, o de archivos.
Discutimos con la idea de canon porque lo reconocemos como una formación o como
un sistema de valores y relaciones pautadas por un claro sesgo
heterocisexista. En este sentido, no proponemos un contracanon sino que
procuramos armar otras familias, otras relaciones entre textos y contextos. Y
sÃ, también buscamos intervenir el canon para hacerlo estallar o por lo menos
para desviarlo. Además, hay que tener en cuenta que en general las
escritoras siempre han mantenido un diálogo tenso y conflictivo con el canon, y
dejaron huellas de esto que pueden rastrearse en sus obras. EspecÃficamente en
nuestro tomo pueden encontrarse análisis o reconocimiento de ciertas instancias
que rompieron con la idea de literatura o de autorÃa tradicional: las lecturas
en la plaza Spivakow o en Brukman, los libros colectivos Martes verde o Código
rosa; las performances de Susy Shock o aquellas de zapatos rojos; las
formas de circulación literaria que pautó Belleza y Felicidad. PodrÃa nombrar
más pero mejor leer el libro.
¿Por qué en algunos casos, en lugar de un texto crÃtico
eligieron poner un poema?
--A los tomos les dan cuerpo dos tipos de textualidades.
Por un lado, los textos crÃticos que tienen un formato más cercano al artÃculo
o ensayo académico. Por otro lado están los que llamamos “intervenciones”:
textos de género libre, más cortos que los anteriores. Su forma fue decidida
por les autores.
El feminismo actual plantea un nivel de diversidad muy
grande, que recorre la idea de plurinacionalidad, (incluyendo diversos idiomas
apate del español), diversidad sexual, de género, corporal, funcional... ¿Cómo
representa esto esta historia?
--Por supuesto coincidimos, lo tenemos en cuenta y
tratamos de proponer problemas crÃticos en relación con todo esto. En el tomo
V, el artÃculo de Paula Jiménez, por citar alguno, propone recorrer los diversos
espacios poéticos lesbianos y/o feministas que la poesÃa tuvo a lo largo de las
ultimas cincuenta décadas o en esta misma lÃnea yo trabajo las ficciones
lesbianas que la literatura argentina propuso y propone. Alessandra Luna trae
una voz travesti conurbana y gaita nihil escribió un poema-manifiesto contra el
cisexismo académico. En otros tomos hay voces de mujeres indÃgenas (pero no
quiero adelantar contenido), en éste, Gabriel Giorgi denuncia el sexismo y el
racismo de los discursos del odio. También hay un artÃculo que piensa los
relatos en otras lenguas, escritoras que por razones de exilio y/o migración
escriben en otras lenguas. Un ejemplo -y lo relaciono con una de las preguntas
anteriores- es el de un texto publicado en Buenos Aires en 1965 en idisch -de
Mimi Pinzón- que no se consideraba literatura argentina.
¿A quién está dirigido este libro y cómo se produce su
circulación, su recepción?
--Esta colección está pensada, por supuesto, para
especialistas en literatura. Pero no solamente. Esperamos que sea incluido en
las prácticas docentes tanto universitarias como secundarias. Yo, por ejemplo,
ya lo incluà en el programa de la materia -sobre estudios literarios
feministas- que dictaré el año próximo en la UBA. Dada la circunstancia
contextual básicamente se está comercializando online pero la idea es poder
hacer muchas más presentaciones en vivo e incluso talleres. Por otro lado, lo
variado de los tonos, los matices y la diversidad de temas que lo atraviesan
hace que pueda ser de interés para muchas personas que quieran adentrarse en el
mundo de la literatura argentina. Todos los tomos llevan, además, un tÃtulo que
condensa la idea central del perÃodo tratado y que apela a diversos intereses
teóricos. En este que acaba de publicarse, La intemperie se
nos aparecÃa como un espacio central, que hace referencia al estadio actual del
capitalismo en el que se evidencia lo que Butler describe a partir de nociones
como “vulnerabilidad” y “precariedad”. Pero la intemperie puede ser también un
espacio creativo y abierto a las experimentaciones; un espacio propicio para la
revuelta, ese que queda cuando se derrumba “la casa del amo”.
En tu trayectoria como crÃtica compilaste un libro sobre
bisexuales y también sos autora de Ficciones lesbianas. ¿Cómo te
ayudó ese marco de conocimientos a la hora de pensar y organizar estos
volúmenes?
--La colección está dirigida por Nora DomÃnguez, MarÃa
José Punte y yo; y cada tomo tiene su propia coordinación. La idea fue armar
grupos de trabajo intergeneracionales y con personas con diversas inscripciones
crÃticas. Justamente, como decÃs, yo soy especialista en el cruce de ciertas
sexualidades disidentes con la literatura. Para responder a tu pregunta, con
esa perspectiva miro todos los tomos y trato de sugerir relaciones literarias.
Asà que les aseguro que es un tema que no va a faltar, por supuesto abordado
desde multiples puntos de vista.
Fuente: Página/12

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